NARANJA

Las naranjas son los frutos de del naranjo. La naranja es una fruta cítrica comestible obtenida del naranjo dulce (Citrus X sinensis), del naranjo amargo

(Citrus X aurantium) y de naranjos de otras especies o híbridos, antiguos híbridos asiáticos originarios de India, Vietnam o el sureste de China.

El naranjo es un árbol perenne de la familia de las rutáceas de hasta 10 metros de altura, con la copa muy redondeada.

Tallos ligeramente espinosos. Hojas coriáceas, elípticas o elipticolancelada, agudas y con el peciolo provisto de alas estrechas. Flores de color blanco, muy perfumadas (azahares) y con 5 pétalos y numerosos estambres. El fruto (la naranja) es un hesperidio con la corteza bastante lisa y sabor dulce o agrio, no amargo.

Los naranjos pertenecen a la familia de las Rutáceas, una familia muy amplia que contiene unas 1700 especies de plantas que crecen en países de clima cálido y templado, siendo el continente africano donde más especies se pueden encontrar.

Los cítricos se caracterizan fundamentalmente por sus frutos grandes que contienen cantidades abundantes de ácido cítrico, que es el que les proporciona el característico sabor ácido. Además todos los miembros de este género contienen otros componentes que les otorgan aromas muy profundos. Por ejemplo, las flores de las naranjas, se conocen por su particular aroma conocido como aroma de azahar.

Además de los cítricos, otras especies de plantas pertenecientes a la familia de las rutáceas son hierbas muy conocidas como la ruda (Ruta graveolens), el dictamo blanco (Dictamnus albus) o arbustos decorativos como la esquimia japonesa. (Skimmia japonica).

Las naranjas proceden del sur de la cordillera del Himalaya y del sur de la China, donde se han encontrado especies silvestres que tienen mucho parecido con las actuales. Parece ser que fue en el sur de la China donde se empezaron a cultivar hace unos 4.000 años, si bien las primeras informaciones escritas aparecen en China hace unos 2.700 años.

Aunque se sabe que fue Alejandro Magno quien introdujo la mayoría de los cítricos a Oriente, no se sabe con exactitud quien introdujo las naranjas en Europa vía extremo oriente. Existen diferentes teorías que apuntan a los mercaderes genoveses, otras dicen que fueron los cruzados.

Lo único que se sabe con exactitud es que los portugueses lo hicieron en el siglo XVI.

Las naranjas fueron llevadas a América en el segundo viaje de Cristóbal Colón. Los árabes la implantaron en el norte de África y en España en el siglo X, tanto en Andalucía como en Valencia, lugar donde las naranjas han alcanzado la fama internacional de mayor calidad.

Del naranjo no solamente se aprovechan las naranjas. De este árbol también se extraen una serie de productos que son utilizados por la industria.

Así, de las flores, mediante destilación, se produce un aceite esencial llamado nerolí que se utiliza en perfumería y que, mezclado con esencias de naranjas, limones y lavanda, forma parte de la composición de las colonias. Otro componente utilizado en la industria de la perfumería es el petigrain que también se utiliza en aromaterapia para calmar los dolores y proporcionar mayor claridad a la mente.

De la cáscara de la naranja se producen esencias que se utilizan como aromatizantes para la industria de la alimentación.

Otros productos obtenidos son pectinas, cortezas caramelizadas y productos para los forrajes del ganado.

Las naranjas amargas no se utilizan para comer directamente porque no resultan agradables al paladar dado que son demasiado agrias. Normalmente se utilizan para confeccionar mermeladas y en la industria de los aceites.

Destacan en su composición las siguientes sustancias:

Azúcares: En una cantidad modesta (9,35 g/100 g), fácilmente aprovechables por el organismo y tolerables por los diabéticos, siempre en cantidades controladas. Se componen de sacarosa, dextrosa y levulosa.

Vitaminas: Además de una importante dosis de vitamina C y cantidades nada despreciables de provitamina A y B9.

Minerales: Destacan el potasio y el calcio, aunque también contiene cantidades menores de hierro y magnesio.

Fibra: en forma de pectina que facilita el tránsito intestinal reduciendo la absorción del colesterol.

Ácidos orgánicos: Especialmente el cítrico que potencian la acción de la vitamina C y, facilita la eliminación de residuos tóxicos, que generalmente son de naturaleza ácida, ácido málico, ácido cítrico, ambos son desinfectantes y alcalinizan el organismo, ácido oxálico y ácido tartárico.

Carotenoides: Se encuentran 20 carotenoides diferentes, destacando la beta-criptoxantina, luteína y zeaxantina. Se trata de sustancias similares al beta-caroteno, que también se transforman en vitamina A en el organismo, actuando como poderosos antioxidantes.

Elementos fitoquímicos: Se calcula que existen unos 170 elementos fitoquímicos; los más importantes:

Flavonoides: dotados de potente acción antioxidante, antiinflamatoria y antitumoral que, además ejercen un notable efecto favorable sobre la circulación sanguínea. Los más conocidos serían: rutina, tangeretina, nobiletina, naringina, hesperidina y quercetina.

Limonoides: Químicamente se trata de terpenos, el más abundante de los cuales recibe el nombre de d-limoneno; de potente acción anticancerígena.

Propiedades alimentarias de la naranja

Las naranjas han sido desde hace tiempo reconocidas como un fruto muy interesante por su contenido en vitamina C. Una naranja mediana de unos 128 gr. contiene 58,6 mg de vitamina C, lo que representa el 65,2% de la dosis diaria de 90 mg recomendada para un adulto. El consumo habitual de naranjas garantiza que nuestras necesidades diarias de vitamina C se encuentren prácticamente satisfechas.

Son ampliamente conocidas las propiedades de esta vitamina. Especialmente, en invierno, cuando los naranjos se encuentran en plena producción el consumo de este fruto nos garantiza resfríos menos fuertes y de menor duración. Aunque la vitamina C, al contrario de lo que se pensaba hasta hace poco, no impide que pesquemos resfríos sí que fortalece el organismo para que los síntomas sean menores y hace que estemos menos tiempo enfermos.

No debemos olvidar tampoco la importancia que tiene esta vitamina como antioxidante en la prevención de numerosas enfermedades degenerativas como la pérdida de visión, la aparición de cataratas, la hipertensión o la sordera. Las naranjas no constituyen el elixir para la eterna juventud pero, sin duda alguna, la presencia de mucha vitamina C, junto con otros antioxidantes, como su elevado contenido en vitamina A en forma de betacarotenos y la luteína, la convierten en un alimento ideal para proteger al organismo de muchas enfermedades degenerativas.

Las naranjas, junto con los limones y pomelos, se han utilizado ampliamente en las dietas de rejuvenecimiento. Además de su elevado contenido en vitamina C y otros componentes antioxidantes, estos frutos son muy alcalinos, por lo que ayudan a depurar las toxinas del torrente sanguíneo, eliminan el ácido úrico y fluidifican la sangre.

Cura de la naranja: Se utiliza para mineralizar el organismo, eliminar toxinas y depurar la sangre. Esta dieta se realiza como la dieta del limón y tiene propiedades similares si bien es más tolerada para algunas personas con estómagos sensibles.

Consiste en tomar el jugo de una naranja diluido en agua. Aumentar progresivamente la dosis, añadiendo una naranja diaria hasta llegar a 11 o 12. Invertir el proceso hasta llegar de nuevo a una naranja diaria.

Comer abundantes naranjas después de pasar una enfermedad es una buena manera de favorecer la recuperación. Los estudiantes deberían introducir este fruto en su dieta como alimento que produce energía y que les ayuda a concentrarse más en sus estudios ofreciendo un mejor rendimiento escolar.

Se cree que la naranja también ayuda a mejorar las relaciones sexuales de la pareja al favorecer el aumento de la libido. Lo cierto es que la vitamina C parece tener un efecto positivo sobre todas las glándulas del organismo.

Las naranjas son ricas en bioflavonoides que poseen reconocidas propiedades anticancerosas. Entre ellos uno de los más interesantes es la hesperidina. La naranja es el fruto que contiene una proporción más elevada de hesperidina después del limón. Este componente, por sus propiedades protectoras de los capilares, resulta útil para el tratamiento de las várices, o hemorroides.

Además se ha visto que puede inhibir el crecimiento de ciertos tipos de células cancerosas como las de mama o las de boca.

Otros bioflavonoide que merece ser mencionado y del cual la naranja es el alimento que más contiene es la naringenina. Sus propiedades son similares a la hesperidina.

Estos principios y otros, como el también flavonoide rutina, se encuentran en el epicarpo de la naranja, es decir en la capa blanquecina que se encuentra entre la piel y la carne. Es interesante, pues, exprimir las naranjas y beber el líquido donde se encuentran estos componentes. Las personas que no deseen beber jugo de naranja deben saber que, además de los flavonoides, este fruto contiene otros principios a los que también se les han atribuido propiedades similares y la mayoría de ellos se encuentran en la pulpa, como el limoneno, que proporciona a estos frutos su característico olor.

Vitamina C, fibra, limoneno, pectina o aminoácidos como la serina o la alanina son compuestos anticancerosos reconocidos que se pueden adquirir comiendo estas frutas. El consumo de esta fruta se recomienda como prevención del tratamiento del cáncer de colon, pero podrían ser útiles en la prevención del cáncer de mama.

Las naranjas protegen al organismo contra las enfermedades cardiovasculares. La razón de esta propiedad se halla tanto en su capacidad para disminuir la presión arterial como en su poder para impedir la formación de coágulos en las arterias que serían responsables de numerosos accidentes vasculares. Comer naranjas ayuda a mejorar la circulación y protege contra el infarto.

Se ha comentado la capacidad para reducir el colesterol de baja densidad (LDL), responsable de la mala circulación y uno de los factores determinantes en la aparición de enfermedades vasculares. Aunque la hesperidina es capaz de reducir los niveles de “colesterol malo”, parece ser que las funciones protectores del aparato circulatorio se deberían más a las propiedades antiagregantes de la naranja (capacidad para hacer la sangre más fluida al impedir la aparición de coágulos) que a sus propiedades anticolesterol.

Las naranjas contienen ácido fólico (vitamina B9) necesario para el buen funcionamiento celular así como el buen estado del corazón y del sistema nervioso. Las mujeres embarazadas deberían comer naranjas, puesto que esta vitamina protege a sus fetos contra la enfermedad de la espina bífida, una malformación congénita producida por el crecimiento incorrecto del bebe.

Este componente es necesario para no desarrollar la anemia megaloblástica, un tipo de anemia que se produce por falta de este componente, para combatir la depresión o para evitar las canas prematuras.

Las naranjas contienen bastante calcio, necesario para la formación de los huesos y de los dientes, y potasio, un mineral que resulta necesario para el equilibrio de los líquidos en el organismo. Es su riqueza en potasio, junto con su alto contenido en agua y su bajo nivel en sodio lo que convierte a esta fruta en un alimento muy adecuado en las dietas para adelgazar. Las naranjas tienen pocas calorías, resultan muy diuréticas y ayudan a eliminar líquidos del organismo, por lo son muy adecuadas para el tratamiento de la obesidad y la retención de líquidos.

Además de calcio y potasio, las naranjas contienen fósforo cuyo equilibrio con el calcio es fundamental para una buena salud celular. La falta de este elemento puede conducir a debilidad general, debilidad ósea o muscular, problemas de dientes, falta de interés o anorexia.

Su riqueza en magnesio es elevada, algo muy útil para la salud del corazón o el buen desarrollo de los músculos. Su deficiencia podría producir problemas de inmunidad. Su contenido en azufre garantiza, con la ayuda del ácido fólico, una buena salud de las uñas y del cabello.

Propiedades medicinales de la naranja

Nervios, sudoración, insomnio: Preparar 5 gramos en infusión de las hojas por 100 gramos de agua. Tomar una taza en el momento de la crisis.

Vejiga, próstata: Contra los problemas de la vejiga y la próstata, el jugo de naranja en gran cantidad estimula las funciones de la vejiga y desinflama la próstata. Por lo general todas las frutas que contienen ácido cítrico cumplen estas mismas funciones.

Para combatir la amigdalitis es de gran ayuda tomar en ayunas el licuado hecho con un vaso grande de jugo de naranja y 3 cucharadas de cristales de Aloe Vera (Sábila). También se puede acompañar este tratamiento realizando gárgaras con el cocimiento de romero, cola de caballo y 15 gotas de peróxido de hidrógeno estabilizado (Agua oxigenada al 3,6%). Este tratamiento deberá realizarse 3 veces al día.

Sin lugar a dudas una de las enfermedades más peligrosas y complejas de tratar a nivel respiratorio es la bronconeumonía, una afección que ataca los bronquios y pulmones. Una receta casera, la cual se debe complementar con reposo absoluto en una habitación ventilada pero sin corrientes fuertes de aire, es beber jugo de naranja con cristales de sábila (aloe vera) licuados una vez al día. También se recomienda hervir medio kilo de cebollas cabezonas rojas en 2 litros de agua hasta que merme a un litro, se cuela y posteriormente en esa misma sustancia se cocinan flores de hierbabuena, borraja y sauco. Esta bebida se debe tomar tibia cada 6 horas.

Reumatismo, Gota: El ácido úrico, que es el causante de los dolores reumáticos y gotosos, se disuelve tomando con frecuencia jugo de naranja.

Estómago, circulación, nervios: El aceite de azahar, que se extrae de las hojas y las flores, es muy suave. 20 gramos en infusión de las flores o las hojas por litro de agua, se usa en todos los problemas estomacales, circulatorios y los ataques nerviosos.

 Corazón: La naranja ayuda a disminuir las palpitaciones del corazón.

Obesidad: Para combatir la obesidad consumir naranjas, limas, duraznos, (por su bajo contenido en hidratos de carbono).

Fiebres, depuración: El jugo de naranjas frescas y dulces por su contenido en vitamina C, elimina toxinas y calma fiebres al mismo tiempo que alimenta. Las semillas y corteza de la papaya, consumidas con jugo de naranja, producen efectos de limpieza en el organismo.

Hemorroides: Cura de naranja para las hemorroides: Comer todos los días durante una semana, o más, si los síntomas persisten, dos naranjas al desayuno y dos al almuerzo.

Parásitos: Para los parásitos de niños, la corteza de la naranja agria (madura) en infusión.

Arrugas: Para evitar las arrugas se coloca la pulpa de naranja como compresa por 15 minutos o la pulpa de la fruta machacada; estas compresas son muy útiles porque activan la circulación.

Mal aliento (halitosis): Cuando el mal aliento proviene del estómago, hervir 10 gramos de ajenjo y 10 gramos de cáscara de naranja en un litro de vino blanco. Tomar 2 o 3 copas al día.

Digestión: La naranja y el jugo de naranja contienen fibra que ayuda a la digestión y limpia el organismo.

Cáncer: Recientes hallazgos sugieren una asociación inversa entre la β-criptoxantina, contenida en la naranja y otros alimentos, y el cáncer de pulmón, al parecer, la β-criptoxantina potencialmente podría actuar como agente preventivo contra el cáncer de pulmón. Entre otros alimentos que contienen esta pro-vitamina se encuentran el pepino, papaya, sandía, yema de huevo y la manteca.

Las frutas cítricas, como la naranja, deben consumirse preferiblemente por la mañana, antes de las 2 de la tarde. El jugo de naranja al ser bebido en ayunas en la mayor cantidad posible, elimina de nuestro organismo sustancias tóxicas y nos previene contra muchas enfermedades. Entre las naranjas se encuentran varias clases, todas con las mismas propiedades. Las agrias reemplazan al limón en la preparación de las ensaladas.

Propiedades medicinales del naranjo

Uso interno

Tranquilizantes: las hojas en infusión para problemas nerviosos (Infusión durante 5 minutos de dos hojas por taza). Con las flores de las naranjas amargas se prepara el agua de azahar o agua del Carmen, que se utiliza como sedante para facilitar el sueño y para reanimar en caso de desvanecimiento, palpitaciones cardíacas, etc. La infusión vista anteriormente con flores del naranjo dulce puede suplirla.

Estomacal: Se utilizaran las flores del naranjo para combatir los espasmos estomacales (6 flores por taza de agua en infusión durante 3 minutos. Tomar de 3 a 4 tazas por día). También se puede utilizar la corteza, aunque es mejor en este caso la corteza de la naranja amarga. (Decocción de 60 gr. por litro de agua durante 1/4 de hora. Tomar después de las comidas.).

Ulcera de estómago: Se utiliza en combinación con otras plantas como la manzanilla o el tilo. (Infusión mixta a partes iguales de flores de manzanilla, tilo y naranjo. 1 cucharadita por taza durante 30 minutos. 3 tazas al día).

Carminativa: Para expulsar los gases intestinales (La misma decocción vista anteriormente).

Impotencia: Aumenta la potencia sexual, siendo muy útil en los casos de impotencia. (Tomar el jugo de naranja a voluntad).

Antifebrífugas: Para rebajar la fiebre (Tomar la naranja entera machacada con piel y macerada con azúcar dentro de un vaso de agua hirviendo).

Colesterol: Estudios llevados a cabo en Estados Unidos demostraron que las cáscaras de la naranja, muy ricas en flavonoides tangeritin y nobilitin, consiguieron reducir en un 40 % el nivel de colesterol de un grupo de ratones sometidos a dietas ricas en este componente. El estudio sugirió la posibilidad de utilizar este alimento como una manera de reducir el colesterol en humanos. También demostró que las cáscaras de la naranja tienen hasta 20 veces más flavonoides que el jugo de este fruto porque los flavonoides no se disuelven en el líquido y resultan menos asimilables que los que aparecen en la corteza. Quizás un pedazo de corteza de naranja pueda ayudarnos a rebajar nuestro nivel de colesterol.

Uso externo

Estimulante sexual: El uso de aceite esencial de naranjo para realizar masajes relajantes antes del acto sexual ayuda a eliminar la tensión, reduce el estrés, permite una mayor comunicación entre la pareja e incrementa el deseo sexual, por lo que puede considerarse una planta con propiedades afrodisiacas.

Además de esta planta también podemos utilizar, la menta, el ilang-ilang, el jazmín, el sándalo, la rosa canina, el espliego o la salvia romana.

Además, el aceite esencial de naranjo alivia pieles congestionadas y la depresión, cambios de humor ansiedad y estrés emocional.

Las naranjas se recogerán en invierno. Las flores y las hojas en primavera. Las flores deben secarse extendidas. Las hojas se recogerán en primavera y se guardarán, al igual que las flores, en un lugar seco y oscuro.

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