PAPAYA

La papaya (Carica papaya L.) o fruta bomba es el fruto del papayo, una planta de porte arbóreo proveniente del continente americano. Actualmente su cultivo se extiende por todas las zonas de clima cálido o tropical del planeta y es una fruta muy apetecida en el mercado. Las antiguas culturas mexicanas asociaban sus usos medicinales con la fertilidad, pero este fruto ha logrado abrirse paso en la medicina natural gracias a otras múltiples propiedades.

Presentan troncos huecos en la parte interior, verdes o púrpura oscuro, sin ramas excepto unas cuantas que nacen en la parte superior lo que hace recordar a las palmeras. La planta, cuando se rompe, desprende látex.

Las hojas son palmado compuestas, alternas de hasta 80 cm de longitud de los cuales casi medio metro lo constituye el pecíolo. De las axilas de las mismas cuelgan las flores y posteriormente, los frutos, que forman racimos muy densos.

En estado salvaje es una planta dioica, es decir que existen ejemplares masculinos y femeninos. Las especies cultivadas se han conseguido hermafroditas. Los árboles machos producen flores amarillas tubulares con 10 cm. en panículas largamente pedunculadas de hasta 50 cm de longitud, mientras que las flores de los árboles femeninos son muy suculentas y apenas tienen pedúnculo, pudiendo crecer solitarias en las axilas de las hojas.

El papayo en un árbol cuyo tronco no tiene ninguna rama, y puede llegar a medir más de seis metros. Tiene una textura muy poco esclerificada o leñosa, con numerosas abolladuras debidas al movimiento de sus hojas y fruto. Su savia contiene una sustancia enzimática conocida como papaína, la cual es un complemento excelente para la salud y un recurrido ablandador para carnes. La savia resulta sin embargo tóxica e irritante, con lo cual su consumo o contacto directo ha de evitarse.

Los frutos o papayas, tienen una piel suave, de color anaranjado en general, y tienen forma elíptica. Pueden pesar hasta diez kilos, pero las variedades más apreciadas y conocidas a nivel comercial son las de menor tamaño. En el papayo, las frutas y las florescencias crecen conjuntamente, en forma de ramilletes, y se le conoce también en el mundo agrónomo como una planta de alta productividad.

Nativa de Centroamérica, posiblemente entre el sur de México y el norte de Nicaragua. La primera mención de la misma fue en el año 1535 y se le atribuye a Oviedo (Gonzalo Fernández de Oviedo, 1478-1557, historiador español), quien informó a los reyes de España haber visto plantas de papayas creciendo en dicha región.

Las papayas fueron exportadas a todo el sur de América por los colonizadores españoles y portugueses en el siglo XVI. Fueron los primeros los que mencionan la existencia de esta fruta por primera vez en textos escritos. Hoy en día se halla extendida en todos los países tropicales y subtropicales: Florida, Hawái, África Oriental Británica, Sudáfrica, Ceilán, India, Islas Canarias, Archipiélago Malayo y Australia.

Contiene una importantísima cantidad de agua (88%). Su contenido energético es bastante reducido, tanto en hidratos de carbono como en proteínas o en grasas. La mayor parte de sus hidratos de carbono está formado por azúcares: sacarosa, glucosa y fructosa.

Sin embargo destaca su contenido en vitaminas ya que, 100 g de la pulpa de papaya representan el 10,3% de las necesidades diarias de vitamina C, el 18% de las de vitamina A y, en cuanto a las del grupo B, están todas presentes (salvo la B12) en cantidades pequeñas, salvo la B9, siendo una de las frutas más ricas en ésta.

En cuanto a minerales se refiere, es rica en potasio, conteniendo cantidades apreciables del calcio, magnesio, fósforo y hierro.

Otra de sus grandes cualidades es su contenido en fibra vegetal de tipo soluble (pectina) lo que facilita, entre otras cosas, el tránsito intestinal.

Las papayas son ricas en un componente llamado papaína o papayotina. La papaína es una enzima, con propiedades parecidas a la pepsina (enzima que forma parte de los jugos gástricos) o la tripsina (enzima que forma parte de los jugos pancreáticos).

Este tipo de enzimas, que se conocen como encimas proteolíticas, resultan muy interesantes en la alimentación porque ayudan a disgregar las proteínas y favorecen la digestión, evitando la gastritis y la formación de gases.

Contienen esta misma propiedad las enzimas que encontramos en otros alimentos tal como ocurre con la bromelina de la ananá, la actidina del kiwi o la ficina de los higos.

Propiedades alimentarias de la papaya

Por lo tanto, la papaya, además de ser muy vitamínica, resulta altamente digestiva porque contiene papaína. Es una fruta muy interesante para la dieta de las personas mayores, que suelen presentar problemas de digestión o para digerir las carnes después de una comida muy abundante en grasas animales.

No nos debemos de extrañar de la variedad culinaria mexicana que consiste en presentar la carne envuelta con hojas de papaya con la finalidad de hacerla más tierna y digerible. En el Caribe muchos cocineros envuelven la carne dura con las hojas o la mojan con el jugo para ablandarla. Consumir papaya también ofrecerá otros beneficios como la prevención del estreñimiento.

La industria alimentaria utiliza la papaína para tratar las carnes y hacerlas más masticables.

La papaya es una fruta baja en grasas y que tan sólo tiene 39 calorías por cada 100 g. Una ración de papaya (150 – 200g.) nos aporta menos calorías que una manzana, y más del doble de los betacarotenos que ésta. Además, por su riqueza en potasio y por su bajo contenido en sodio evita la retención de líquidos y resulta adecuada para adelgazar.

Comer papaya frecuentemente puede ser un buen recurso para conseguir aumentar la fertilidad de los hombres. Se ha comprobado cómo los espermatozoides han ido disminuyendo en su calidad, cantidad o movilidad en los hombres que habitan ciertas zonas geográficas, especialmente en las grandes ciudades. Parece ser que la contaminación y el estrés consumen más antioxidantes corporales y disminuyen los niveles de vitamina C.

El suministro de esta vitamina ha conseguido en la mayoría de las ocasiones revertir el problema en un plazo breve de tiempo. Comer este alimento de tanto en tanto puede constituir una forma agradable de superar la infertilidad o aumentar la capacidad reproductiva del hombre.

Sin embargo y, a pesar de que contiene mucha vitamina C que tiene propiedades para la fertilidad masculina, parece ser que la papaína inhibe la producción de los estrógenos por lo que NO sería recomendable para la fertilidad de las mujeres.

Se dice que la ingestión abundante de estos frutos puede llegar a producir infertilidad o baja procreación en la mujer, tal como sucede en ciertos pueblos donde las mujeres consumen este fruto abundantemente para controlar la natalidad. Lo cierto es que no se han realizado estudios determinantes al respecto.

En la China se utilizaba esta fruta para solucionar los problemas digestivos de aquellas personas que tenían dificultad de digerir los alimentos, acidez en el estómago o presentaban problemas de gases.

Hoy en día, basándose en la utilización que hacían los nativos de esta fruta, se ha visto que la enzima papaína puede tener muchas aplicaciones en la medicina natural.

La papaya tiene propiedades digestivas, ayuda a tratar la indigestión, especialmente en aquellos casos cuando se produce una deficiencia de ácidos gástricos (dispepsia hiposecretora) o de otros órganos digestivos (pancreatitis, insuficiencia hepática).

Es adecuada en casos de digestiones pesadas, lentas y con abundancia de eructos y gases (Lo que se conoce en términos médicos como dispepsia).

La papaína estimula la producción de los jugos del páncreas lo que permite digerir mejor los alimentos. Es curioso como esta planta, por una parte puede aumentar los jugos gástricos en caso de insuficiencia hepatobiliar, pero, al mismo tiempo, tiene capacidad para proteger el estómago.

Su contenido en betacarotenos y capacidades digestivas la hacen adecuada si existe estómago irritado, gastritis, para la úlcera de estómago, o si existe posibilidad de desarrollar estos problemas por exceso de ácidos o por ingestión habitual de medicamentos.

Propiedades medicinales de la papaya

Uso interno

Problemas de hígado: En caso de cirrosis resulta adecuado tomar una cucharadita de jugo de semillas al día, endulzando con miel o con jugo de limón para evitar su sabor picante.

La papaína tiene funciones reguladoras del aparato digestivo. Esta función viene determinada por las propiedades de la papaína, no solo para actuar a nivel del estómago, sino también en el intestino.

En el Caribe se trata la diarrea infantil con la papaya verde, debido a que ejerce propiedades astringentes capaces de tratar la diarrea. (Cortar una rodaja, quitarles las pepitas y hervir en medio litro de agua durante 15 minutos. Añadir un poco del líquido resultante a la leche hasta que la diarrea vaya remitiendo).

Este fruto es adecuado también para cuando haya problemas intestinales del tipo inflamatorios, pues su contenido en carotenos es capaz de regenerar las membranas digestivas (diverticulitis, colon irritable).

Sin embargo la mejor forma de solucionar problemas gástricos e intestinales es utilizar suplementos de papaína que se obtiene del látex del fruto verde. Este complemento se puede obtener en muchas farmacias o dietéticas, donde se vende en forma de cápsulas o tabletas. La dosis habitual se sitúa entre los 0,3 y 1,5 gramos diarios repartidos en 3 tomas. (Consultar las condiciones de uso y la dosificación en el prospecto).

La capacidad que tiene la papaína para descomponer la carne ha sido aprovechada en la medicina popular para eliminar las lombrices intestinales. La Medicina Tradicional China macera estos frutos en vinagre de manzana que luego es bebido para eliminar los gusanos o las tenias. Además de la papaína, intervienen en esta propiedad otros alcaloides, como la carpaína o la caricina.

Sin tener que utilizar el procedimiento chino, podemos eliminar los gusanos intestinales simplemente comiendo una cucharadita de semillas machacadas (Estas semillas resultan extremadamente picantes). También podemos utilizar el jugo de la fruta verde. (Tomar una cucharada de té de jugo verde de papaya, mezclada con la misma cantidad de miel y el doble de agua, la miel elimina en parte el sabor picante de estas semillas). Los tratamientos deben prolongarse por espacio aproximado de un mes para que sean efectivos. Resulta muy adecuado tomar complementos de polvo de papaína (La dosis habitual se sitúa entre los 0,3 y 1,5 gramos diarios repartidos en 3 tomas. Consultar las condiciones de uso y la dosificación en el prospecto).

Problemas menstruales: Cuando existen menstruaciones difíciles las propiedades oxitócicas de la papaya verde ayudan a producir contracciones uterinas que serán adecuadas para facilitar la menstruación. Estas mismas propiedades pueden aprovecharlas las mujeres lactantes para incrementar la producción de leche, colocando unas gotas de látex de papaya verde en los pezones.

Uso externo

Externamente las propiedades de la papaya para disolver las proteínas se utilizan para:

Eliminar los callos: Aplicar un trozo de papaya sobre el callo y sujetarlo con un vendaje. A la mañana siguiente restregar bien con agua caliente y alguna lima de cosmética o piedra pómez. Repetir la operación en caso de necesidad. Proteger la parte sana para que la acción de la papaína no produzca una lesión en la carne.

Eliminar el acné: Las propiedades proteolíticas y bactericidas de la papaya son muy útiles para eliminar los granos, espinillas o barros del acné impidiendo, al mismo tiempo que estos se infecten. (Aplicar una loción del jugo de papaya sobre la piel afectada y mantenerla durante 15 minutos. Luego limpiar bien con agua fría).

Enfermedades de la piel: Estas mismas propiedades resultan muy útiles para mejorar la condición de la piel en afecciones como la psoriasis o los eccemas. (Untar la parte afectada con jugo de papaya). (El látex de la planta tiene propiedades cicatrizantes y puede aplicarse con la misma finalidad especialmente cuando haya pequeñas heridas).

Costras de las heridas: Las propiedades de la papaína resultan especialmente interesantes para quitar las costras de las heridas dejando la piel limpia.

La papaína entra en la composición de numerosas cremas de belleza para mejorar el aspecto de la piel. Muchas mascarillas exfoliantes que se venden en el mercado contienen este componente.

Tapones en los oídos: Mezclar en una cucharada de agua destilada 0.7 g de papaína y medio gramo de bicarbonato de sodio. Mojar un pedazo de algodón e introducirlo en el oído durante un rato.

Anginas: Los gargarismos hechos con jugo de papaya resultaran adecuados para combatir las anginas y disminuir el pus y la inflamación.

Otros usos de la papaya

Limpiar los lentes de contacto: La papaína entra en la composición de algunos productos destinados a servir como líquidos para limpiar las lentes de contacto.

Curar la hernia discal sin operar: De la misma planta se obtiene quimopapaína, otra enzima que se utiliza médicamente para disolver o hacer más pequeños los discos lumbares estropeados de la columna vertebral. Constituye una alternativa a la cirugía para la hernia discal ya que permite disolver el tejido sobrante sin tener que operar.

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