REPOLLO

El repollo o col (Brassica oleracea var. viridis L.), es originario de Europa, principalmente de la ribera oriental del Mediterráneo, aunque también se conoce desde muy antiguo su cultivo y consumo en países como Dinamarca o Inglaterra.

Probablemente ya fuera consumido por los egipcios alrededor del año 2.500 A.C. (aunque la variedad de repollo chino era cultivada hace más de 6.000 años), así como por griegos y romanos posteriormente. Serían estos últimos quienes lo utilizarían como digestivo, paliando los efectos que deja tomar alcohol en exceso. Durante el periodo de dominación romana del Mare Nostrum y sus relaciones comerciales con otros pueblos ribereños, el repollo se extendería a diferentes regiones.

Pero sería durante la Edad Media cuando su cultivo se ampliaría a toda Europa, llegando a España en el siglo XVIII. También hay constancia de que los descubridores la llevaron a América, para plantar sus verduras y legumbres. Lo que no se sabe es si ya existía, porque en tierras Americanas existía un género llamado quelites, que englobaban un montón de vegetales silvestres que los indígenas consumían.

El repollo pertenece a la familia de las Crucíferas y se cultiva en campos. Existen muchas especies de este género, pero de la misma familia tenemos a los repollitos de Bruselas, el brócoli, el repollo y la coliflor. Necesitan de climas templados. Todas ellas contienen azufre, que es un potente antioxidante.

Las hojas verdes de esta verdura han hecho denominarla también como la col de hoja suave, grande y algo carnosa. Las hojas del repollo son comestibles y se puede decir que sus hojas más externas (las que dan al aire) son de color verde claro mientras que las del interior son semiblancas (se denominaba a veces como: repollo verdi-blanco). El tallo es alto y se hace leñoso al envejecer la planta. Las flores son grandes desplegadas en ramilletes y pueden ser amarillentas o blancas. Los frutos que salen de ellas son alargados, una especie de vaina en resalto y acabadas en un apéndice puntiagudo.

Las hojas de los repollos contienen una gran variedad de nutrientes:

Proteínas: Se trata de proteínas incompletas ya que no tienen todos los aminoácidos en la proporción idónea.

Grasas: Tienen una cantidad mínima, aunque tienen una gran importancia preventiva y curativa. Disueltas en ellas se encuentran las sustancias sulfuradas responsables de la mayor parte de sus acciones medicinales, identificadas como elementos fitoquímicos.

Hidratos de carbono: La mayor parte contienen entre un 3% y un 5%.

Vitaminas: Son especialmente ricas en betacaroteno y vitamina C, aunque también contiene cantidades significativas de vitaminas del grupo B, E y K.

Dada su riqueza en vitamina C, el repollo resulta muy interesante como alimento para casos de crecimiento o convalecencia. En general, por la cantidad de vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales que contiene, no debemos descuidarnos de comerlo de tanto en tanto. Cuando no lo podemos comer fresco, podemos acudir al repollo fermentado (chucrut), cuyo consumo es mucho más aconsejado que el del repollo fresco mismo.

Minerales y oligoelementos: Todas las coles en general son ricas en potasio y bajas en sodio. Contiene bastante calcio y cantidades apreciables de fósforo, hierro y magnesio, así como una gran variedad de oligoelementos, entre los que destaca el azufre.

Fibra vegetal: Son ricas en fibra vegetal de tipo celulósico que actúan como laxantes y reguladoras del tránsito intestinal.

Antocianinas: Ejercen efectos terapéuticos conocidos que incluyen la reducción de la enfermedad coronaria, efectos antitumorales, antiinflamatorios y antidiabéticos, además del mejoramiento de la agudeza visual y del comportamiento cognitivo. Los efectos terapéuticos de las antocianinas están relacionados con su actividad antioxidante.

Compuestos sulfurados (glucosinolatos): de efectos anticancerígenos, además de que son los responsables del fuerte olor de la col cuando se cocina.

Propiedades alimentarias del repollo

Un “antídoto” contra el cáncer: El repollo y los miembros de la familia de las coles, repollitos de Bruselas, col lombarda, coliflor, brócoli, nabos, son todos ricos en vitamina C, vitamina A y vitamina E, que, junto con la cisteína, los glucosinolatos y el sulforrafano, son componentes antioxidantes que nos protegen contra los radicales libres y las enfermedades que éstos producen, entre ellas el cáncer. El cuerpo humano descompone los glucosinolatos en indoles (isotiocianatos). Los indoles intervienen en la regulación de los estrógenos y ayudan a prevenir el cáncer de mama. Estudios científicos demuestran que consumir frecuentemente (varias veces a la semana) verduras crucíferas tiene un efecto protector frente a diferentes tipos de cáncer, como el de pulmón, estómago, colon, recto y próstata.

Sería conveniente comer alguna de estas hortalizas una vez al día. Estudios llevados a cabo en Japón y Estados Unidos demostraron cómo el consumo elevado de estos alimentos inhibía el crecimiento de células cancerosas en el colon.

Las propiedades antioxidantes de esta familia se consideran muy interesantes para la prevención de muchas enfermedades corporales, resultando particularmente indicadas en el cuidado de la salud de las arterias y del corazón.

Entre los antioxidantes más potentes de esta planta se encuentra el ácido alfa-lipoico, un componente que durante algún tiempo fue considerado como una vitamina más del grupo B y cuyas propiedades antioxidantes han sido muy alabadas en los últimos años.

Un alimento muy adecuado para los regímenes de adelgazamiento: El repollo contiene muy pocas calorías y una elevadísima proporción de agua. Todo ello, junto con su elevada proporción de potasio, un mineral que favorece la diuresis o eliminación corporal de líquidos, la hace particularmente interesante para aquellas personas que siguen una dieta para adelgazar.

Igualmente interesante es el uso de este alimento en otras patologías en las que la eliminación de líquidos resulta fundamental: retención de líquidos con aparición de edemas, obesidad, etc.

Es rico en vitaminas del grupo B, un complejo de vitaminas que resultan necesarias para mantener en buenas condiciones el sistema nervioso.

Destaca su elevado contenido en ácido fólico, que la hace particularmente interesante para aquellas personas que están sometidas a situaciones de estrés, o que se encuentran nerviosas. Comer mucho repollo les ayudará a relajarse y les permitirá dormir mejor. Durante el embarazo, el repollo es un alimento que ayuda a suplir las necesidades de esta vitamina.

El repollo, un buen aliado de los huesos: Por su contenido en boro, previene la pérdida de estrógenos que ayudan a fijar el calcio en los huesos, por lo que resulta eficaz consumir este alimento en abundancia a aquellas personas que presenten osteoporosis y menopausia. Tenemos que tener en cuenta, además, que es una hortaliza que contiene mucho calcio.

Debido a su riqueza en minerales, posee virtudes remineralizantes, antianémicas y reconstituyentes.  Por ello, son muy usadas para combatir la anemia y la debilidad.  Sin embargo, se debe evitar, en estos casos, su cocción ya que se destruye su gran riqueza en clorofila, que en el cuerpo humano se transforma en hemoglobina y se recomienda que las personas que tienen estos padecimientos consuman el repollo crudo o en jugo.

Igualmente, el repollo combate las enfermedades de las vías respiratorias (asma, ronquera, afonía, catarro y dolores de pulmón) y, además, disuelve cálculos urinarios y disminuye los dolores reumáticos.

El repollo puede reducir drásticamente el colesterol “malo” o LDL que provoca, por lo general, el endurecimiento de las arterias con el transcurso del tiempo. Por lo menos, dos publicaciones científicas informaron sobre estos hallazgos. Si se incluye con más frecuencia el repollo en la dieta, se tendrá muy buenas oportunidades de no desarrollar enfermedades coronarias.

El repollo combate el estreñimiento al fomentar la evacuación. Según una revista médica del año 1936, por cada gramo de hojas de repollo en polvo administrado a 3 saludables estudiantes de medicina, de sexo masculino, el peso de la materia fecal que evacuaron aumentó 18 gramos en cada uno.

Un estudio más reciente reveló que, cuando 19 voluntarios masculinos de un hospital consumieron durante un período de 3 semanas suplementos de repollo en polvo incorporados a su dieta normal, el peso de la materia fecal evacuada aumentó en 20%.  Este incremento puede ser atribuido a la capacidad de retención de agua de la fibra contenida en el repollo.

Igualmente, el jugo de repollo crudo es empleado, en algunas regiones,  para curar infecciones causadas por los hongos en la piel, la cabeza, las manos y los pies, así como también para el tratamiento del síndrome premenstrual o PMS debido a los sulfuros que contienen.

Diferentes publicaciones médicas han confirmado por separado que el repollo crudo y el jugo de éste son un método seguro para el alivio de cualquier tipo de úlcera gastrointestinal, ya sea duodenal, péptica o de otra clase.

Es utilizado contra la caída del cabello, el alcoholismo y tiene, además, propiedades cicatrizantes y curación de infecciones cutáneas al atraer hacia afuera las toxinas tal vez debido al azufre, mucílago y vitaminas que posee.

Propiedades medicinales del repollo

Uso interno

Diurético: Ayuda a eliminar los líquidos acumulados en el cuerpo, por lo que resulta eficaz en el tratamiento de la diabetes, obesidad, ácido úrico y enfermedades del corazón asociadas a la retención de líquidos.

También en enfermedades de tipo de tipo reumático, como artritis, reuma, etc. En este sentido se la relaciona con otros alimentos que cumplen el mismo cometido, como la cebolla, el apio o el limón. (Realizar una decocción de media hora con los elementos mencionados anteriormente y tomar a discreción varias veces al día).

Antidiarreico: En casos de diarrea es conveniente tomar algunas tazas con el preparado mencionado anteriormente.

Úlcera: Por su contenido en glutamina, el repollo constituye uno de los mejores antiácidos naturales, ideal para el tratamiento de las úlceras de estómago o de duodeno, así como la colitis ulcerosa. (Machacar algunas hojas o triturarlas con la batidora y beber diez cucharadas al día de jugo fresco de repollo, repartidas en cuatro o cinco tomas. Puede endulzarse para que resulte más agradable).

Inflamaciones intestinales: Por su capacidad para reparar los tejidos y los músculos, sus propiedades antiinflamatorias, antiácidas y su elevado contenido en vitamina C;  el repollo tiene aplicaciones importantes para tratar el aparato digestivo.

Su uso interno se emplea para ayudar a prevenir las infecciones intestinales, como las que pueden producirse en la diverticulosis, previniendo la infección de los divertículos o ayudando a disminuir la infección si se produce diverticulitis. (Machacar 100 gr. de repollo y beberlo mezclando el jugo con agua). El jugo del repollo puede mezclarse con el de un par de zanahorias para incrementar su poder curativo.

Hipertiroidismo: Posee ácidos cafeico y clorogénico, que le confieren propiedades antitiroidales. El jugo de la planta exprimida puede ayudar a reducir la producción hormonal de la tiroides. (Exprimir un par de hojas de repollo y tomar el jugo a cucharadas mezclado con un poco de jugo de limón).

Antibronquial: Para aliviar las afecciones de los bronquios. (Decocción de una hoja de repollo en un vaso de leche durante 15 minutos. Tomar repartido a lo largo de las comidas del día). La misma decocción resulta útil en los resfríos, gripes, enfermedades de invierno, etc.

Voz ronca: Al igual que la cebolla (Allium cepa), el jugo del repollo tierno se puede utilizar para combatir la ronquera, haciendo que la voz sea más clara y agradable. (Beber medio vaso de jugo de repollo con una cucharadita de miel antes del desayuno).

 Uso externo

Preparados con las hojas y el jugo del repollo para uso externo.

Emoliente: Para las afecciones de la piel; granos, pústulas, ampollas, quemaduras, quemaduras solares, etc., ejerce un valor reconstituyente de la piel, especialmente cuando se mezcla con un poquito de aceite de oliva. (Machacar las hojas frescas y aplicarlas en forma de emplasto sobre la zona afectada de la piel). También para eliminar las verrugas. (aplicar el jugo del repollo sobre la verruga.)

Ciática: Para calmar el profundo dolor de la ciática y desinflamar el nervio ciático puede resultar efectivo aplicar un par de hojas de repollo calientes sobre la zona afectada.

Antiinflamatorio: El uso externo de las hojas de repollo alivia el dolor en las inflamaciones de mama o en las mastitis cuando este responde a una inflamación por la lactancia. (Machacar una hoja de repollo sin el nervio central y aplicar directamente sobre el pecho dolorido).

Dolor artrítico: Esta misma propiedad puede utilizarse para desinflamar las articulaciones de los artríticos. (Calentar una hoja de repollo y aplicarla sobre la articulación dolorida).

Beneficios del jugo de repollo colorado para la salud:

En lo que respecta a las dietas destinadas para la pérdida de peso, el jugo de repollo colorado es la mejor opción ante otros tipos de jugo, porque es muy bajo en calorías, con solo 48 por vaso, a diferencia de los jugos de frutas como jugo de manzana, que contiene 117 calorías por vaso.

Una de las ventajas del jugo de repollo colorado es que contiene bajas cantidades de azúcar, 8 g por vaso, mucho menos que el jugo de manzanas, que contiene 27 g de azúcar, lo cual es demasiada y puede promover la aparición de caries dentales, así como las bebidas altas en azúcar pueden jugar un papel preponderante sobre la obesidad.

El jugo de repollo colorado es muy rico en vitamina A, ofrece más de tres veces la ingesta diaria recomendada y ésta vitamina ayuda a promover la salud de la piel, así como también puede garantizar una visión saludable, pero lo más importante es que eleva las defensas orgánicas. Pero además el repollo rojo proporciona una cantidad considerable de calcio y vitamina C, ambos nutriente en mayor cantidad del consumo diario recomendado.

El jugo de repollo colorado no contiene proteínas, por lo tanto es una falencia nutricional, ya que no le brinda al organismo la posibilidad de construir y reparar músculos y tejidos, además las proteínas ofrecen mayor sensación de saciedad, que favorece el control del peso corporal y promueven un mayor quema de calorías, siendo preferibles para las dietas, de acuerdo con, “The American Journal of Clinical Nutrition”.

Se debe tener muy en cuenta que el consumo de una gran cantidad de jugo de repollo colorado, puede terminar en niveles tóxicos de vitamina A, por su gran riqueza en ella y un exceso de la vitamina puede traducirse en; fatiga, dolor de cabeza, náuseas y mareos.

¿Cómo cocinar el repollo?

Debemos tener en cuenta a la hora de cocinar los repollos que éstos, al igual que todas las hortalizas, pierden sus vitaminas si alargamos mucho la cocción, por eso es conveniente, en caso de hacerlas cocidas, introducirlas en la olla cuando el agua ya haya empezado a hervir, no dejándolas allí más tiempo del que sea necesario. Deberíamos utilizar el caldo de hervido para preparar otras comidas, pues en su interior se han quedado la mayor parte de los elementos nutricionales. Una manera de conservar mejor sus propiedades alimentarias es cocerla al vapor o al microondas.

El olor fuerte que presenta esta planta al hervirla se debe a la gran cantidad de azufre que contiene. Para reducir el olor que producen las coles en general, se debe reducir el tiempo de cocción lo máximo posible. La adición de algún condimento oloroso como el ajo, el jengibre o el hinojo puede ser otra solución.

Precauciones con el repollo

Para algunos estómagos tendientes a producir meteorismo o malas digestiones no resulta tan adecuado, especialmente cuando se combina con otros alimentos grasientos o feculentos, por lo que es aconsejable tomarla combinada con otras verduras y en el almuerzo, mejor que en la cena.

Aunque el repollo es un alimento muy interesante, comida en exceso, puede inhibir la absorción del hierro.

Estos vegetales también tienen una gran capacidad para absorber del suelo las purinas que se transforman en ácido úrico en el organismo. Una ingesta elevada de este alimento podría ser perjudicial para las personas que tienen problemas en los riñones o que tengan poca capacidad para eliminar este componente (demasiado ácido úrico o gota).

Toxicidad del repollo

El repollo no es una planta tóxica y su consumo es seguro en la alimentación. La presencia de sinigrina o sal de la mostaza negra, y otros glucosinolatos es la causante de irritaciones intestinales en muchas personas que consumen mucha cantidad de esta planta.

Los repollos son uno de los alimentos principales responsables de producir flatulencias. Su consumo debe ser muy moderado en personas que sufren este problema.

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