UVA

Vitis, la vid, es un género con alrededor de 60 especies aceptadas, de las casi 800 descritas, perteneciente a la familia Vitaceae. Su importancia económica se debe al fruto, la uva, utilizada tanto para consumo directo como fermentada para producir vino. El estudio y cultivo de las uvas se denomina viticultura.

La uva es el fruto de la vid (Vitis vinifera) una planta cuyo origen se sitúa por la zona del Oriente próximo, pero que hoy en día se encuentra extendida en muchas regiones de clima mediterráneo cálido, dado que esta planta precisa de un clima bondadoso para poder vivir adecuadamente. De la uva, cuando se deja fermentar, se produce el vino, una bebida que gozó de gran tradición en todos los pueblos de la antigüedad, basta mencionar que en la cultura romana y griega existía un dios del vino, Dionisios o Baco, respectivamente. Los romanos celebraban unas grandes fiestas denominadas bacanales en honor de este dios y como tributo al vino.

La especie más importante es Vitis vinifera, con tronco retorcido, llamado cepa, vástagos nudosos y flexibles, llamados sarmiento, hojas alternas, pecioladas, grandes y partidas en cinco lóbulos puntiagudos, llamadas pámpanos, flores verdosas en racimos, y cuyo fruto es la uva.

Las vides se plantaron tradicionalmente usando árboles como tutor. En el Imperio Asirio (s. VII A.C.), las vides aparecen representadas creciendo alrededor de árboles que se asemejan a pinos. La primera prueba documental del maridaje de olmos y vides la encontramos en la Grecia Clásica, donde se menciona un vino llamada Pteleaikós oinos que hace referencia a la región dónde se producía, Ptelea (olmo). Durante la época Romana el cultivo de las vides maridadas a los olmos adquiere mayor importancia, como se refleja en los tratados de agricultura. La práctica fue tan común que aparece de moda recurrente como tópico en la literatura. En el siglo I A.C., cuando aparece la máxima latina Pirum, non ulmum accedas, si cupias pira (Al peral acude, no al olmo, si quieres peras) de donde procedería la expresión “Pedirle peras al olmo”, dado que la fruta que se asociaba a este árbol no era la pera sino la uva. Los textos clásicos son copiados durante la Edad Media, y sólo los agrónomos árabes de la península Ibérica proporcionan nuevas pruebas de la relación entre vides y olmos ya en el siglo XII. Cuatro siglos después la utilización de olmos como tutores de las vides era rara en España, pero el maridaje de las vides con árboles, aunque no olmos, duró en el Sur de España o en los alrededores de Barcelona hasta el siglo XIX. Sin embargo en Italia olmos y vides se plantaban juntos incluso en el siglo XX, antes de que la grafiosis comenzara a atacar las plantaciones de árboles y los agricultores se vieran obligados a sustituirlos por postes.

Antiguamente los viñedos se plantaban en los peores terrenos y esparcidos por estos sin ningún tipo de orden, aprovechándose muy bien el espacio con más de 4.000 cepas por hectárea. Tenían el inconveniente de requerir mucha mano de obra para realizar los cuidados y recogida de la uva, por lo que en las nuevas plantaciones se empezaron a alinear las cepas, dejando mayor espacio entre ellas, con el objetivo de poder usar animales para realizar algunas labores. Con la llegada de la maquinaria agrícola los pasillos entre las diferentes hileras tuvieron que empezar a ser mayores, reduciendo el número de plantas, pero ganando en comodidad. Los sistemas de emparrado hacen más regular la maduración y permiten incluso mecanizar la vendimia.

Existen muchas tipos de uva, que se clasifican fundamentalmente en dos variedades: uvas blancas y negras. Dentro de cada una de ellas habría distintas clases, destacando algunas como las uvas moscateles, que se utilizan para comer crudas o para la producción del vino moscatel, las uvas de Corintio con las cuales se elaboran estupendas pasas.

Prensando la uva se obtiene un jugo llamado mosto, que si se hace fermentar, produce vino. Se puede conseguir que no fermente introduciéndolo en un recipiente hermético y sometiéndolo al baño María durante media hora para destruir las levaduras que son las causantes de la fermentación. Posee las mismas propiedades que la uva fresca.

En esencia puede decirse que la uva es un alimento que aporta energía a nuestras células y favorece el buen estado de las arterias, especialmente coronarias que irrigan el músculo cardíaco. Además es laxante, antitóxica, diurética, antianémica y antitumoral.

Destacan en su composición:

Azúcares: En una proporción que oscila entre el 15% y el 30%. Los dos azúcares más abundantes son la glucosa y la fructosa. Desde el punto de vista químico, se trata de monosacáridos o azúcares simples que tienen la propiedad de pasar directamente a la sangre sin necesidad de ser digeridos.

Vitaminas: Contiene cantidades moderadas de vitaminas A, B1, B2, B3, B6, C y E. Todas estas vitaminas, cumplen entre otras funciones, la de metabolizar los azúcares, facilitando que las células puedan quemarlos químicamente y aprovechar así su energía.

Minerales: aporta también minerales como el calcio, magnesio, fósforo, potasio, sodio, un poco de hierro, cobre y zinc.

Sustancias no nutritivas: Contiene numerosas sustancias químicas, que no pertenecen a ninguno de los clásicos grupos de nutrientes, pero que ejercen numerosas funciones en el organismo. A estas sustancias se las conoce como elementos fitoquímicos:

Ácidos orgánicos (tartárico, málico, cítrico y otros). Son los responsables del sabor ligeramente ácido de la uva. Estos ácidos ejercen una acción paradójica en la sangre, produciendo alcalinización; es decir facilitan la eliminación de residuos metabólicos, que en su mayor parte son de naturaleza ácida, como por ejemplo el ácido úrico.

Flavonoides, que actúan como potentes antioxidantes, impidiendo la oxidación del colesterol causante de la arteriosclerosis, y evitando la formación de coágulos o coágulos en las arterias.

Resveratrol que detiene la progresión de la arteriosclerosis y es un poderoso anticancerígeno.

Antocianinas, que actúan como potentes antioxidantes, preventivos de las afecciones cardiovasculares.

Propiedades alimentarias de la uva

La uva constituye uno de los principales alimentos desintoxicantes, ideal para realizar curas comiendo exclusivamente este fruto. Es importante realizar esta cura cuando el fruto se encuentra en su mayor abundancia, es decir a finales de verano y hasta mitad de otoño.

Esta dieta se puede realizar exclusivamente con uva en una cantidad que puede oscilar de 2 a 3 kilos diarios o combinarlo con otros alimentos vegetales como la fruta y la verdura. Podemos optar a que este fruto sea el alimento exclusivo en la cena, en el desayuno o en ambos a la vez. Practicando esta dieta se consigue perder el peso sobrante, al mismo tiempo que se depura el organismo. Por lo tanto no solamente les convendrá realizar este régimen a los obesos sino también aquellas personas que precisan un buen depurativo: enfermos afectados de enfermedades reumáticas; personas con gota o artritis; personas con problemas de riñón que precisan una ayuda para eliminar toxinas o enfermos con problemas en el sistema circulatorio: hipertensión, arteriosclerosis, mala circulación en general se verán beneficiados de ella.

La razón de todo esto hay que atribuirla fundamentalmente a su riqueza en potasio, especialmente en las uvas pasas, que controla el equilibrio de los líquidos en el organismo y sus niveles bajos de sodio, en las uvas frescas. Igualmente la presencia de vitamina B, que interviene en el metabolismo de las grasas e hidratos de carbono influyen en este sentido.

Hay que considerar la uva como un alimento alcalinizante, por lo que depura la sangre. Todas estas virtudes han hecho pensar que su consumo puede inhibir el crecimiento de las células cancerosas, por lo que se han realizado numerosos estudios para comprobar de qué manera la presencia de taninos y ácido cafeico, además de constituir estupendos antibactericidas, podrían reducir las probabilidades de adquirir esta enfermedad. El extracto de semillas de uva previene la aparición de cánceres, como el de mama, próstata o colon. El principal componente responsable de esta propiedad es un flavonoide que aparece en la piel de la uva negra o en el vino tinto y que se conoce con el nombre de resveratrol.

Por otra parte, si comemos la uva entera, sin desechar la piel, esta ayuda a limpiar los intestinos, aumentando la materia fecal y previniendo el estreñimiento. De igual manera, las uvas pasas tienen propiedades laxantes.

Por su riqueza en azúcares e hidratos de carbono constituye una fuente de energía natural para los que precisan un esfuerzo extra como deportistas, estudiantes, niños en época de crecimiento o personas con niveles bajos de azúcar en la sangre. Este aspecto viene reforzado cuando consumimos este fruto en forma de pasas, en cuyo caso el contenido en hidratos de carbono y calorías triplica a cuando lo hacemos en fresco.

Se ha valorado la importancia de la uva fermentada o vino en el tratamiento del colesterol. La presencia en esta bebida de alcohol y fenoles contribuyen a disminuir el colesterol, mejorar la circulación y prevenir el infarto de miocardio. Un consumo moderado de vino puede favorecer la circulación, pero incluso el consumo de uva roja sin pelar puede aportar la misma propiedad sin necesidad de ingerir alcohol, que en un uso prolongado y abundante resulta perjudicial para la salud.

No resulta muy adecuada, por su riqueza en azúcares, para los diabéticos o los que presenten problemas intestinales porque les aumenta las fermentaciones y los gases.

Propiedades medicinales de la vid

Uso interno

Aparato circulatorio: Las hojas de la vid poseen propiedades que las hacen muy útiles para facilitar la circulación de la sangre.

Además de ser un potente astringente, con propiedades hemostáticas (catequinas, ácido gálico y elágico) y venotónicas, poseen propiedades antiagregantes, por lo que previne la formación de coágulos que son responsables de muchos accidentes cardiovasculares. Los principales componentes responsables de esta actividad son los flavonoides (especialmente las antocianinas, quercetinas, catequinas y epicatequinas); los ácidos ascórbico, cafeico y alfa-linoleico; el magnesio, el ácido salicílico y el resveratrol. Tienen, además, propiedades vasodilatadoras al aumentar el tamaño de las arterias y capilares y facilitar el paso de la sangre (Antocianinas, quercetinas, calcio, potasio, magnesio y rutina le otorgan estas propiedades).

Estas propiedades resultan muy interesantes en el tratamiento de enfermedades circulatorias como:

Várices: Resultan muy útiles en el tratamiento de las várices al prevenir su aparición o mejorar sus síntomas. (Decocción durante 1/4 de hora de tres cucharadas de hojas secas desmenuzadas por litro de agua. Tomar 3 o cuatro vasos cada día).

Hemorroides: Las propiedades astringentes de esta planta la hacen muy adecuada en el tratamiento de las hemorroides. Su uso ayuda a desinflamarlas. (Decocción de una cucharadita de hojas secas por taza de agua durante 10 minutos. Dejar descansar 10 minutos más y tomar cada cuarto de hora 1 cucharada).

Sangrado vaginal: La capacidad hemostática de esta planta, es decir sus propiedades para detener el sangrado excesivo, resulta útil para el tratamiento de los sangrados excesivos vaginales, metrorragia) o aquellos que se producen algunas veces en la menopausia. (Mezclar bien 100 gramos de hojas secas de vid roja con 50 gramos más de mejorana  Origanum majorana). Triturar hasta convertir en polvo. Realizar una infusión durante 10 minutos con una cucharada de esta mezcla por taza de agua. Beber 2 tazas diarias).

Endometriosis: Igualmente su uso resulta adecuado para detener los sangrados que puedan producirse en la endometriosis. (Utilizar el tratamiento anterior).

Arteriosclerosis: La capacidad para reducir la formación de ateromas o placas en las arterias es muy interesante en la prevención de la aterosclerosis uno de los factores que lleva al endurecimiento de las arterias o arterosclerosis y que conlleva un problema de mala circulación. (Decocción de una cucharadita de hojas secas por taza de agua durante 10 minutos. Dejar descansar 10 minutos más y tomar cada cuarto de hora 1 cucharada).

Problemas de mala circulación cerebral: Su uso contribuirá mejorar la circulación en el cerebro disminuyendo los síntomas producidos por anomalías causadas por una mala circulación cerebral, como pérdidas de memoria, mareos, vértigos, jaquecas, etc. (Tomar el tratamiento anterior).

Mala circulación en las piernas o los pies: Esta planta puede ayudar a mejorar la mala circulación de las extremidades inferiores, por lo que será un remedio eficiente para el tratamiento del dolor de piernas, causado por una mala circulación o para el tratamiento de los sabañones. (Decocción de una cucharadita de hojas secas por taza de agua durante 10 minutos. Dejar descansar 10 minutos más y tomar cada cuarto de hora 1 cucharada).

Enfermedades de los ojos: La capacidad de esta planta para tonificar los capilares, aumentando la elasticidad de los mismos y fortaleciendo los tejidos, resulta muy adecuada para el tratamiento de ciertas enfermedades oculares en la que la circulación sanguínea se ve implicada.

Pérdida de la visión: Cuando esta viene producida por una mala circulación en el ojo, el uso de esta planta puede ayudar a detener esta degeneración ocular. (Decocción durante 1/4 de hora de tres cucharadas de hojas secas desmenuzadas por litro de agua. Tomar 2 o 3 vasos cada día) Este mismo tratamiento puede ser adecuado con otros problemas de pérdida de visión como la miopía progresiva.

Aparato digestivo: Las propiedades astringentes de esta planta se utilizan para combatir anomalías del aparato digestivo tales como:

Diarreas: Su uso puede ayudar a detener diarreas no muy destacadas. En caso de diarreas importantes es mejor utilizar otras plantas mucho más astringentes. (Decocción durante 1/4 de hora de tres cucharadas de hojas secas desmenuzadas por litro de agua. Tomar 2 o 3 vasos cada día).

Hemorragias intestinales: El uso de la preparación anterior ayuda a detener el sangrado en las hemorragias intestinales.

Aparato urinario y metabolismo: Las propiedades diuréticas de esta planta, especialmente en el uso de los zarcillos, son aprovechadas en el tratamiento de numerosas enfermedades en las que un aumento de la micción puede ayudar a remediarlas. El uso de esta planta favorece la eliminación de líquidos y contribuye a depurar la sangre y mejorar el tratamiento de anomalías relacionadas con una excesiva retención de líquidos corporales, tal como ocurre en los edemas, la gota o la artritis. (Decocción durante 1/2 hora de 30 gr de zarcillos en un litro de agua. Dejar enfriar durante 30 minutos más, colar y tomar 2 vasos al día).

La infusión durante 10 minutos de una cucharadita de hojas secas por taza de agua puede ayudar a remediar los problemas relacionados con las piedras en el riñón.

Uso externo

Usada externamente la uva constituye un cosmético muy interesante para la protección y embellecimiento de la piel al tratarse de uno de los mejores humectantes de la piel, por lo que la hidratan y la recuperan de los efectos de la sequedad. La pulpa de este fruto extendida sobre la cara en forma de mascarilla durante 20 o 30 minutos es un buen recurso para eliminar las arrugas.

El vinagre de uva blanca puede ser utilizado para quitar las manchas amarillas de las uñas (Limpiar las uñas con un cepillos suave impregnado de vinagre).

Hemorragias nasales: El polvo obtenido al machacar unas hojas secas puede utilizarse como astringente para detener las hemorragias nasales o epistaxis (Machacar unas hojas secas hasta reducirlas a polvo y aspirar un poco).

Mala circulación en las piernas o los pies: Esta planta puede ayudar a mejorar la mala circulación de las extremidades inferiores, por lo que, usado externamente, será un remedio eficiente para el tratamiento del dolor de piernas, causado por una mala circulación o para el tratamiento de los sabañones. (Decocción al 10 % de hojas secas en agua durante 10 minutos. Realizar baños de piernas y pies).

Savia de vid roja: En uso externo resulta muy adecuada lo que se conoce como ” agua o savia de sarmiento o de vid roja”. Se trata de la savia de la planta que se obtiene en primavera, antes de que salgan las hojas. (Se corta una rama tierna y se deja que destile un líquido a través del corte. Colocar un vasito bien limpio debajo del corte para recogerlo) Se puede utilizar en afecciones como:

Conjuntivitis: Esta savia esta considerada como uno de los colirios naturales más importantes y resulta muy adecuada en los tratamientos oculares. En las inflamaciones de la conjuntiva de los ojos la aplicación de un poco de agua de sarmiento ayudará a rebajar la inflamación y a curar la picazón o dolor. (Aplicar una gota recién salida de la planta en forma de colirio. No se debe guardar el líquido porque se estropea. Hay que aplicarlo inmediatamente).

Orzuelos: La misma preparación aplicada sobre un orzuelo ayudará a disminuirlo, limpiará el ojo y mejorará la visión de la persona afectada. Igualmente resulta aplicar el mismo remedio para el tratamiento de la inflamación de los párpados o blefaritis.

Enfermedades de la piel: Las propiedades vulnerarias de la savia de vid roja se utilizan para combatir las enfermedades de la piel, como eccemas, prurito o manchas en la piel. (Aplicar con un paño el “agua de sarmiento” recién salida sobre la zona afectada.

El vino y la salud

Tradicionalmente siempre se ha pensado que el vino ayudaba a mantener la salud del corazón ya que favorecía la circulación y disminuía las posibilidades de sufrir infarto de miocardio. Este pensamiento ha sido recientemente demostrado científicamente en un estudio llevado a cabo en el Hospital Clínico de Barcelona (España) por los doctores Álvaro Urbano-Marquez y Ramón Estruch, llamado Vino y enfermedades cardiovasculares.

Este estudio se aplicó a un grupo de personas, las que durante un periodo de 30 días tuvieron que beber un par de copas de vino junto con la comida de la noche. Otro grupo de personas se sometía al experimento con la ingestión del mismo contenido de alcohol pero a través de ginebra. Ambos grupos, después de un mes de beber sus respectivas bebidas, tenía que descansar otro mes y luego volver a beber de nuevo durante 30 días más pero cambiando las bebidas. Los estudios demostraron que tanto los que habían bebido ginebra como vino poseían arterias más flexibles y menos inflamadas, lo que demostraba que el alcohol o etanol cuidaba su circulación.

Sin embargo los estudios llevados a cabo en el primer mes demostraron que los que habían empezado a ingerir alcohol a través del vino tenían un porcentaje mayor de elasticidad y una menor inflamación que los que lo habían hecho a través de la ginebra. Todo esto demostraba que el vino posee propiedades medicinales no solamente por el alcohol, sino que hay otros componentes que lo hacen más indicado que otras bebidas alcohólicas.

Según estos doctores, son los polifenoles los que le otorgan esta propiedad. Estos son capaces de reducir hasta en un 30 % la arteriosclerosis y prevenir en un 96 % la aparición de colesterol de baja densidad, o “colesterol malo” en la sangre. Beber tres copas al día para los hombres y dos para las mujeres, junto con el resto de alimentos puede ser una buena manera de curar la salud del corazón.

Otras investigaciones sugieren que el principal flavonoide responsable de estas propiedades es el resveratrol, un componente que aparece fundamentalmente en el vino tinto y en la piel de la uva negra. Este componente se vende incluso en forma de complementos, en forma de pastillas combinado con vitaminas y minerales.

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