VITAMINA K

La Vitamina K conocida también como fitomenadiona es la última de las vitaminas pertenecientes al grupo de las liposolubles.

Son vitaminas humanas, solubles en lípidos y solubles en agua, requeridas principalmente en los procesos de coagulación de la sangre.  Fue descubierta en el año 1929 por un científico oriundo de  Dinamarca, Henrik  Dam. Junto con el científico norteamericano Edward Doisy fueron premiados en 1943 con el premio Nobel por su trabajo sobre vitamina-K.

Se la conoce también como la vitamina de la coagulación o antihemorrágica ya que interviene en la formación de numerosos factores que participan de la coagulación sanguínea evitando hemorragias.

Es otra de las vitaminas que puede sintetizar nuestro cuerpo por la acción de las bacterias intestinales.

Dentro de la familia de vitamina K se diferencian 3 tipos de compuestos:

  • La vitamina K1, llamada también filoquinona, que proviene de alimentos como vegetales de hojas oscuras, hígado, aceites vegetales, cereales integrales.
  • La vitamina K2, llamada también menaquinona, producida por bacterias del intestino.
  • La vitamina K3, llamada también menadiona, es la única variante sintética del grupo utilizada como suplemento cuando se presenta deficiencia de la misma.

La filoquinona es absorbida en el intestino delgado gracias a la intervención de las sales biliares, el jugo pancreático y las grasas provenientes de la dieta. Se transporta a través de la linfa junto a quilomicrones y lipoproteínas y se deposita en el hígado. Ya que la bilis aumenta la absorción de grasas, es importante también para la absorción de esta vitamina.

Estos son algunos de los alimentos más ricos en vitamina K:

Vitamina K-1: Aceite de azafrán. Aceites de hígado de pescado. Aceite de soja. Algas kelp. Berros. Brócoli. Cereales integrales. Col verde. Coles de Bruselas. Espinacas. Perejil. Tomates. Yogur. Leche.  Yema de huevo. Verduras de hoja verde.

La vitamina K-2, es de origen animal, se adquiere al comer carne.

La vitamina K-3, es sintética.

Estas son algunas de las funciones que la vitamina K, realiza en nuestro organismo:

  • Ayuda a reducir el excesivo flujo menstrual.
  • Es necesaria para la correcta asimilación del calcio y su relación con la vitamina D.
  • Es necesaria para el buen funcionamiento hepático.
  • Puede ayudar a evitar las hemorragias internas y externas.
  • Es necesaria para la formación de la protombina, proteína del plasma sanguíneo que es el precursor del enzima llamado trombina, que convierte el fibrinógeno (proteína plasmática) en fibrina (proteína que mantiene reunido los coágulos sanguíneos). La vitamina K en el hígado participa en la síntesis de algunos factores que forman parte de la llamada cascada de la coagulación. La cascada de la coagulación se refiere a una serie de eventos cuyo fin es detener la hemorragia de los vasos sanguíneos dañados a través de la formación del coágulo. Por ello  también es llamada vitamina antihemorrágica.
  • Participa en el metabolismo del hueso ya que una proteína ósea, llamada osteocalcina requiere de la vitamina K para su  maduración. Es decir promueve la formación ósea en nuestro organismo. Existen estudios que sugieren que la vitamina k ayudaría a aumentar la densidad ósea y evitaría fracturas  en personas con osteoporosis.  De todos modos, se requieren más investigaciones aún para confirmar el papel de la vitamina K en relación a la prevención y tratamiento de la osteoporosis.

La deficiencia de vitamina k es rara en las personas adultas sanas debido a la presencia de vitamina-k en muchos alimentos que se consumen en la dieta. La presencia de vitamina K sintetizada por las bacterias intestinales (vitamina K2) y la reserva de vitamina k presente en el hígado colaboran también para que no exista deficiencia. Pero en el caso que exista trae como consecuencia una coagulación sanguínea  pobre o deficiente provocando sangrado espontáneo o  prolongando el tiempo de hemorragia. Los síntomas incluyen:

  • Hemorragias internas y externas, siendo la más frecuente las hemorragias nasales (epixtasis). También se contemplan el sangrado de encías (gingivorragia); sangrado de orina (hematuria) y/o, sangrado en las heces (melena).
  • Diarreas más o menos severas y crónicas.
  • Aumentará el tiempo de coagulación de forma peligrosa.
  • Puede ser causa de favorecer el

Las personas susceptible de padecer una deficiencia de vitamina k:

  • Aquellas que toman ciertos medicamentos como anticoagulantes, anticonvulsivos, algunos antibióticos y ácido acetil salicílico (aspirina).
  • Las que tienen alteraciones en la absorción de grasas debido a una obstrucción biliar, pancreatitis crónica, enfermedades hepáticas, colitis ulcerosa, fibrosis quística, síndrome de intestino corto, mala absorción intestinal, enfermedad celíaca.
  • Es más probable que ocurra deficiencia de vitamina k en recién nacidos, especialmente aquellos que son prematuros, que sólo se alimentan de leche materna o cuyas madres tomaron medicación anticonvulsiva. La leche materna contiene una proporción de vitamina-K relativamente baja en comparación con la fórmula de leche de vaca. Además los intestinos del recién nacido, aun no se han colonizado con las bacterias que sintetizan menaquinonas (vitamina K2) y el ciclo de la vitamina k puede no funcionar en plenitud en los prematuros. La deficiencia de vitamina k en recién nacidos pueden resultar de una alteración llamada enfermedad hemorrágica del recién nacido. Ocurre durante los primeros días de nacido (2 a 5 días). Se manifiesta con sangrado en las heces del bebe y en la orina como así también alrededor del cordón umbilical. A veces, se puede presentar hemorragia intracraneal, la cual sucede súbitamente lo cual provoca graves lesiones o la muerte del bebe. La Academia Americana de Pediatría recomienda una inyección de filoquinona (vitamina K1) a todos los recién nacidos con el fin de evitar este trastorno.

Estas son algunas de las causas que pueden favorecer su deficiencia:

  • Los celíacos suelen tener problemas para la absorción de este nutriente.
  • Su absorción se ve alterada con el uso de
  • El consumo constante y abusivo  de anticoagulantes como por ejemplo, las
  • Es especialmente sensible a los rayos ultravioleta, los cuales pueden destruirla.
  • La congelación y la cocción de los alimentos ricos en esta vitamina, pueden hacer que ésta se destruya en parte o totalmente.
  • El consumo continuado y/o abusivo de ácidos.
  • El consumo continuado y/o abusivo de grasas rancias.
  • Las personas que padecen de trastornos hepáticos graves, pueden tener carencia de esta vitamina.
  • Altas dosis de vitamina A o vitamina E, pueden interferir en la absorción y función de vitamina K.
  • Administración prolongada de antibióticos con destrucción de la flora intestinal.

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