AVENA

La avena (Avena sativa) es una planta de la familia de las poáceas. En realidad es un cereal, al igual que el arroz, el trigo o el maíz. Tradicionalmente se ha utilizado la avena para alimentar animales, bien sea para fabricar forraje o comiendo el grano directamente, lo cual les gusta mucho y fue la razón por la cual los romanos la llamaron “aveo”, que significa deseo.

La avena es una planta que alcanza metro y medio de altura. Posee hojas lanceoladas de hasta unos 4 cm de longitud. Las flores aparecen en espigas, pero lo que más se conocen son los granos que maduran sobre la misma espiga. Alcanzan 1,5 cm y presentan una forma bastante alargada y estrecha, a diferencia del trigo que es más redondeado.

Procede de Europa, donde todavía se puede encontrar en estado salvaje. Se encuentra cultivada en muchos lugares del mundo, siendo el centro y norte de Europa y el norte de América los países donde este cultivo abunda más. Los principales países productores son Rusia, Canadá, Estados Unidos, Polonia, Alemania, Finlandia y Suecia.

Aunque tradicionalmente se ha utilizado la avena para la alimentación animal por su riqueza en proteínas, lo que les permitía conseguir músculos muy potentes y realizar grandes esfuerzos, es muy adecuada igualmente para el consumo humano. Se sabe que el cultivo de los cereales tiene unos 10.000 años de antigüedad y las referencias a este alimento son muy antiguas puesto aparecen en textos de historiadores, como cuando Plinio, un historiador romano del siglo I D.C., se refería a la fortaleza de los germánicos y decía que comían preparados realizados con avena.

Fue a principios del siglo XX cuando este alimento comenzó a utilizarse como recurso alimentario más ampliamente, en forma de copos o papillas y dio lugar a la inmensa variedad de productos derivados de este cereal que poseemos hoy en día. Lo cierto es que la avena es la que contiene más proteínas dentro de los cereales después del trigo, lo que resulta muy útil para el desarrollo de los huesos y demás tejidos corporales. Además de proteínas, esta planta es muy rica en grasas, doblando al trigo, siendo la mayoría de ellas de carácter insaturado.

Actualmente es un cereal que está muy valorado por sus propiedades alimentarias, hasta el punto que en Estados Unidos se ha convertido en el más utilizado, después del maíz.

La avena es rica en proteínas de alto valor biológico, hidrato de carbono, grasas y un gran número de vitaminas, minerales y oligoelementos.

Proteínas: cuanto más elevado es el número de aminoácidos esenciales presentes en un alimento, mayor es su valor biológico; y la avena contiene seis de los ocho aminoácidos imprescindibles para la síntesis correcta de proteínas.

La combinación de la avena con diferentes alimentos vegetales, mejora aún más su proporción de aminoácidos, aproximándola a la ideal para el organismo.

Ejemplo: la adición de leche o soja complementan perfectamente la calidad de la proteína de la avena, con todos los aminoácidos necesarios para el organismo, en este sentido, la avena es superior a otros cereales como fuente de proteínas.

Lípidos: La avena es el cereal con mayor porcentaje de grasa vegetal. El 65 % es de ácidos grasos insaturados y el 35% de ácido linoleico (omega-6). Cien gramos de copos de avena cubren un tercio de nuestras necesidades diarias de ácidos grasos esenciales.

Hidratos de carbono: La avena contiene hidratos de carbono de absorción lenta y de fácil asimilación. Estos proporcionan energía durante mucho tiempo después de haber sido absorbidos por el aparato digestivo, evitando la sensación de fatiga y desmayo que experimenta cuando el cuerpo reclama glucosa de nuevo (hipoglucemia).

Vitaminas: vitamina B1, vitamina B2, vitamina B3, vitamina B6, K, E y provitamina A.

En minerales: fósforo, hierro, cobalto, manganeso, zinc, aluminio, potasio, sodio, calcio, magnesio y cobre.

En la paja, su componente principal lo ocupa el ácido silícico.

Además de los componentes anteriores se encuentran sustancias de especial importancia con propiedades sedantes: avenina, un alcaloide.

Fibra: Además de estos componentes esenciales, la avena contiene otros elementos no tan importantes desde el punto de vista nutritivo, pero necesarios para el buen funcionamiento intestinal.

Fuente de energía: Otra de las características reconocidas de la avena es su valor como fuente de energía y vitalidad. Eso hace que sea el alimento ideal para quienes desean aumentar su capacidad energética: los estudiantes, las personas que se encuentran abatidas, sin fuerzas, con permanente sensación de sueño, sin ilusión o con stress permanente.

La avena también contiene pequeñas cantidades de gluten.

Propiedades alimentarias de la avena

La verdadera revolución dietética comenzó en la década de 1970 cuando diversos estudios se centraron en analizar si la alimentación rica en fibras en los países africanos era la responsable de la ausencia de enfermedades tan habituales en occidente como las várices, el estreñimiento, el colesterol o el cáncer de colon. Estos estudios produjeron un boom de consumo de salvado, hasta que el Doctor Anderson del colegio de medicina de Kentucky demostró que era la fibra la que reducía los niveles de “colesterol malo “(LDL) y triglicéridos y aumentaba el “colesterol bueno” (HDL). Él realizó estos estudios satisfactoriamente en su propia persona con el consumo habitual de avena y vio cómo, después de algunas semanas de consumir este cereal con abundancia, su colesterol bajaba de 285 a 175. La avena posee un gran contenido en dos tipos de fibra: fibra insoluble muy adecuada para facilitar el tránsito intestinal y evitar el estreñimiento; y fibra soluble, que resulta también muy recomendable para reducir el colesterol, ya que dificulta su absorción intestinal. Esta propiedad se hace más destacada cuando se combina este cereal con una alimentación que contiene pocas grasas saturadas (poco contenido en carnes grasas, leche entera o productos lácteos no descremados o quesos muy curados).

No hay que olvidar que, además de fibra soluble, su contenido en ácidos grasos omega-6, ayudan también a disminuir el colesterol de la sangre. Las ventajas de la fibra soluble no terminan aquí. Este tipo de fibra tiene la propiedad de absorber partículas muy poco convenientes para el organismo, como elementos contaminantes que pueden producir cáncer en los intestinos, o estrógenos los cuales parecen tener una influencia determinante en la aparición de cánceres de mama o en el síndrome premenstrual.

Esta misma fibra es un buen recurso para mimar las mucosas digestivas, ejerciendo un papel suavizante y protector, por lo que resulta de mucha ayuda para tratar problemas del aparato digestivo, como la acidez estomacal, el dolor de estómago o los múltiples problemas de intestinos, especialmente aquellos muy sensibles a los cólicos.

En una dieta de adelgazamiento resulta muy eficaz, y todavía podemos aumentar la dosis de fibra si utilizamos el salvado de avena, que es la cáscara que cubre al grano. Este alimento puede reforzar las propiedades laxantes de algunas comidas con las cuales combina muy bien, especialmente con las sopas, al formar con el caldo un puré que ayuda a saciar el hambre y ayuda a eliminar las heces.

Además de vitaminas del grupo B, contienen minerales como hierro, calcio, zinc, sílice, yodo y fósforo.

La avena es rica en hierro, un mineral que el cuerpo necesita para el transporte del oxígeno a las células del cuerpo. Una deficiencia de este mineral puede producir anemia con la consiguiente debilidad corporal y la palidez de la piel tan característica. El estreñimiento puede ser debido a veces a la falta de hierro. Sería muy prudente comer este cereal en ciertas épocas de la vida cuando puede hacer más falta, tal como ocurre en las mujeres cuando presentan menstruaciones con fuerte sangrado.

La sílice resulta muy conveniente para el cuidado del cabello, porque puede prevenir la calvicie.

La importancia del zinc en el sistema inmunológico es capital ya que ayuda a prevenir numerosas enfermedades de carácter infeccioso, como la gripe. Entre otras propiedades, favorece la cicatrización de las heridas y es uno de los minerales más necesarios para mantener la vista en buen estado.

Es bien conocido el papel del calcio en el buen mantenimiento de los huesos y dientes y la prevención de la osteoporosis, una enfermedad que hace los huesos más débiles y más proclives a la rotura y que afecta principalmente a la gente mayor. La avena supera al trigo en calcio, por lo que conviene tomarla habitualmente cuando se está creciendo y durante el embarazo, además de la gente mayor.

El yodo hace funcionar la tiroides y previene la formación del bocio.

Contiene muchos aminoácidos, como leucina, isoleucina y treonina, necesarios para el crecimiento infantil junto con la metionina que, además ayuda a eliminar el colesterol, al hacer que el hígado produzca más lecitina, y permite que el cuerpo pueda eliminar los materiales pesados.

Propiedades medicinales de la avena

Afecciones del sistema nervioso: por su contenido de almidón (en el organismo libera glucosa, principal combustible de nuestro sistema nervioso), ácidos grasos esenciales (linoleico u omega-6), lecitina, fósforo, vitamina B1 o tiamina y avenina, esta última sustancia de acción sedante. Posee un efecto tonificante y equilibrante del sistema nervioso, por lo que su consumo es adecuado en caso de: nerviosismo, fatiga o astenia, insomnio y situaciones de estrés.

Para combatir el cansancio: Verter 1 taza de bananas en cubos, 1/2 taza de avena, 1 cucharada de miel  y 1 vaso de leche descremada en una licuadora y licuar por unos instantes.  Tomar un vaso cada tercer día después del desayuno o cada vez que se sienta cansancio.

Alteraciones digestivas: por su aporte de mucílagos que suavizan la mucosa del tracto gastrointestinal y su alta digestibilidad, su consumo es beneficioso en caso de gastritis y úlcera en etapa de remisión y en otras afecciones digestivas.

 Diabetes: por su aporte de fibra que contribuye a mantener la glucemia (niveles de azúcar en sangre) en límites normales. (Licuar 100 g de frutillas, 100 g de zarzamora, 4 cucharadas de avena cruda en 500 ml de leche hasta obtener una consistencia suave.  Beber un vaso diario de este licuado).

 Riesgo cardiovascular: por su contenido de grasas insaturadas, avenasterol, fibra y lecitina, sustancias que contribuyen a reducir las tasas de colesterol en sangre.

(Cortar 2 manzanas verdes en pedazos, retirar el corazón y luego colocar en la licuadora junto a 4 cucharadas de avena y 2 tazas de leche. Licuar brevemente para evitar que se forme una espuma demasiado densa. Tomar un vaso diario de este licuado especialmente en ayunas).

 Celiaquía o intolerancia al gluten: las personas que padecen celiaquía no la pueden comer a pesar de su bajo contenido de gluten.

Diurético: El contenido en silicio de esta planta aumenta la producción de orina y permite eliminar el ácido úrico, razón por la cual se utiliza en el tratamiento de la gota y otras enfermedades relacionadas con problemas de eliminación de líquidos: enfermedades reumáticas, problemas de micción, etc. (Decocción de 5 cucharadas de planta seca por vaso de agua durante 30 minutos. Tomar un par de vasos, repartidos en varias tomas a lo largo del día).

Estreñimiento: Licuar 1 vaso de leche descremada fría,  5 cucharadas de avena y 2 rebanadas de papaya pelada, sin semillas y en trozos hasta obtener una mezcla suave.  Tomar un vaso de este licuado mientras se presente esta dolencia.

Ansias de comer: La avena es rica en fibra soluble. La fibra soluble en contacto con el agua aumenta de tamaño y produce una sensación de saciedad que ayuda a disminuir la sensación de hambre. Tomar un vaso de agua en el que se hayan dejado macerar un par de cucharadas de avena durante unas horas puede utilizarse como un remedio adecuado para no comer tanto, especialmente adecuado en aquellos casos en que se produce un ansia irrefrenable por comer dulce.

Aparato respiratorio: Muy útil para el tratamiento de enfermedades respiratorias en las que se requiera una acción expectorante y mucolítica que posibilite la disolución de las mucosidades y su expulsión. Tos, bronquitis, pulmones cargados, etc. (Decocción de 4 cucharadas de semillas en dos litros de agua hasta que el agua se evapore hasta la mitad. Beber un par de vasos al día repartidos en varias tomas).

 Sedante: La avena contiene un alcaloide llamado avenina que le proporciona efectos sedantes sobre el sistema nervioso. Comer avena puede ayudar a personas con problemas de nerviosismo, insomnio, estrés o ansiedad.

Afrodisiaco: Posee mucho poder energético por lo que resulta adecuada para el tratamiento de la falta de libido en personas que trabajan mucho, que están cansadas por la noche y tienen pocas ganas de hacer el amor o que se cansan fácilmente en el acto sexual. (Hervir en una cacerola un vaso de agua caliente con 3 cucharadas de harina de avena. Cuando esté listo, añadir 1 cucharada de miel y una pizca de canela. Realizar una o dos tomas al día por la mañana y por la noche). Este mismo preparado se puede realizar sustituyendo la avena por la cebada.

Pero las más importantes propiedades medicinales de la avena resultan de la combinación de sus dos tipos de fibra, la fibra soluble y la insoluble. La primera ayuda a controlar los niveles de colesterol en sangre de manera eficaz, mientras la fibra insoluble regula el tránsito intestinal, aliviando tanto problemas de estreñimiento como diarreas crónicas.

Uso externo

Utilizada externamente, tiene propiedades muy interesantes para el cuidado de la piel, hasta el punto que este cereal forma parte de muchos productos de belleza como jabones, cremas, champús naturales, lociones, etc.

Psoriasis: Muy interesante para tratar esta enfermedad y mejorar la picazón que habitualmente produce (Colocar dentro de un saquito de tela muy apelmazada 10 cucharadas de harina de avena y colocar dentro del agua del baño).

Sarna: Esta misma preparación resulta conveniente para disminuir la picazón de la sarna.

Urticaria: Igualmente resulta efectiva para el tratamiento de la urticaria.

 Dermatitis: La avena resulta muy útil para aliviar la picazón. Aplicar una compresa fría con agua de avena sobre la zona afectada. Para ello se utiliza el líquido resultante de la infusión de media taza de avena por litro de agua. Exprimir bien la mezcla para sacar el líquido y mojar con la compresa.

Mascarilla para el cuidado de la piel: Para eliminar muchas imperfecciones de la piel, como granos, espinillas, acné, etc. se puede realizar una mascarilla con una pasta realizada con 5 cucharadas de harina de avena en una cucharada de miel. Remover y añadir dos claras de huevo. Colocar en forma de mascarilla sobre el rostro durante 30 minutos.

 Dolores del reuma: Para aliviar los dolores producidos por las enfermedades reumáticas se puede mezclar un poco de harina de avena con vinagre que luego se hierve hasta que se ponga pastosa. Colocar sobre la zona afectada. Este mismo tratamiento puede utilizarse para mitigar los fuertes dolores de la lumbalgia.

Quemaduras o quemaduras solares: Cataplasma de harina de avena sobre la quemadura.

¿Cómo comer la avena?

Copos de avena: la mejor forma de aprovechar sus propiedades nutritivas. Los copos y el salvado de avena se suelen tomar junto con leche o yogur o bien como ingrediente de papillas, sopas y también de ensaladas y otros platos. El salvado apenas tiene sabor y su textura es muy suave, por lo que suele pasar desapercibido y no plantea problemas para su consumo, a diferencia de otros tipos de salvado como el de trigo. Los copos también se preparan cocidos con leche o con caldo de verduras y se emplean para la elaboración de albóndigas vegetales, postres y del porridge, un plato típico del desayuno escocés. El porridge se prepara con cuatro cucharadas soperas de copos de avena que se han de poner en remojo. Al día siguiente, se hierve medio litro de agua y se añaden los copos remojados dejando en ebullición unos quince minutos a fuego lento. Se sirve con miel o con leche.

Muesli: los copos de avena constituyen uno de los ingredientes fundamentales del muesli, junto con otros cereales, frutas desecadas y frutos secos.

Harina o crema: se usa para la elaboración de papillas y de sopas, salsas, etc.

Agua de avena: se obtiene por decocción de dos cucharadas soperas de granos de avena en un litro de agua. Se hierve durante cinco minutos y después se filtra. Se puede endulzar con miel. Esta agua se toma como bebida a cualquier hora del día.

La avena, a diferencia del trigo no se utiliza tanto en la elaboración de pan por su bajo contenido en gluten, proteína que da a los cereales la cualidad de ser panificables.

La avena se comercializa de diferentes formas:

Avena instantánea, que suele mezclarse con yogur y leche.

Sémola de avena, elaborada con el grano entero.

Copos de avena, la forma de comercialización más común.

Salvado de Avena

El salvado de avena es el producto que queda al refinar el grano de avena. El salvado corresponde a lo que serían las capas externas del grano y más concretamente al pericarpio, con sus tres subcapas: epicarpio, mesocarpio y endocarpio (ricas en fibra y minerales), la testa (rica en vitaminas y enzimas) y la capa de aleurona (rica en proteínas y grasas).

La eliminación de estas capas supone la privación de toda una serie de nutrientes que son muy importantes para la salud.

Cuanto comemos pan realizado con harina de avena integral, estos nutrientes quedan incorporados a la masa y podemos aprovecharnos de ellos, pero, cuando comemos pan realizado con harina blanca, la mayoría de ellos no aparecen en el pan, que queda desposeído de la mayoría de las vitaminas, fibra, minerales, grasas esenciales, enzimas convirtiéndolo en un producto exclusivamente rico en “calorías vacías”, que resulta interesante para aportar energía pero sin las ventajas del resto de componentes que poseía el pan integral.

Entre los principales beneficios, podemos mencionar los siguientes

Una elevada cantidad de proteínas: Las proteínas son necesarias para la construcción y regeneración del organismo. Su importancia en el proceso de formación de enzimas y otros procesos químicos es vital. El salvado de avena supera al salvado de trigo en proteínas.

Bajo contenido en grasas y muchos hidratos de carbono: El salvado de avena contiene poca grasa, aunque bastante más que el salvado de trigo, de ahí su superior valor calórico. Además, no contiene colesterol y su proporción en grasas poliinsaturadas doblan prácticamente en proporción a las saturadas, lo cual no ocurre con la carne que tiene una proporción mayor de grasas saturadas, mucho más perjudiciales para la salud. Los cereales no contienen colesterol por lo que no favorecen la aparición de muchas enfermedades circulatorias.

El salvado de avena es rico en hidratos de carbono una fuente de energía muy recomendable, por su capacidad para transformarse en glucosa de una manera muy paulatina lo que proporciona una gran saciedad durante mucho tiempo y una mayor control de los niveles de azúcar en la sangre. El salvado de avena supera en hidratos de carbono al salvado de trigo.

Riqueza en vitaminas del grupo B: El salvado de avena contiene cantidades elevadas de vitamina B. La importancia de esta vitamina, en la transformación de grasas, proteínas e hidratos de carbono en energía es vital. La vitamina B tiene una gran importancia en la salud del sistema nervioso y en la producción de hormonas, enzimas u proteínas, así como el fortalecimiento del sistema inmunológico.

Sin embargo, excepto en tiamina, el salvado de trigo supera al salvado de avena.

Riqueza en minerales: El salvado de trigo es rico en minerales, especialmente calcio, potasio, fósforo, hierro, magnesio y manganeso. El salvado de trigo, sin embargo, supera al salvado de avena en minerales, excepto en sodio.

A pesar de su riqueza real en minerales, hay que considerar que el salvado es rico en fitatos. Estos componentes inhiben la absorción de los minerales, principalmente el hierro y el calcio, por lo que, en vez de aportar riqueza en este componente, incluso podrían perjudicar la absorción de otros minerales procedentes de otros alimentos. Se ha comprobado que es más conveniente consumir pan integral que el salvado crudo, dado que la cocción destruye la mayor parte de los fitatos. También se ha comprobado que la ingestión excesiva de salvado puede rebajar los niveles de minerales del organismo.

Riqueza en fibras no solubles y hemisolubles: Los cereales integrales son los alimentos más ricos en fibras solubles y no solubles. La fibra soluble es la que tiene la capacidad de disolverse en el agua formando una pasta que aumenta el volumen de las heces y las ablanda. Aunque la cantidad total de fibras es superior en el salvado de trigo, el salvado de avena le supera en fibras solubles o hemisolubles.

Propiedades medicinales del salvado de avena

A pesar de que el salvado de avena contiene otros componentes, las principales propiedades curativas de este suplemento, al igual que en el salvado de trigo, proceden de su riqueza en fibras no solubles. Entre las principales propiedades del salvado mencionaremos las siguientes:

Control del colesterol en la sangre: Además de no contener colesterol, el salvado de avena tiene la capacidad, por su elevado contenido en fibras solubles, de absorber el colesterol del intestino y expulsarlo con las heces al exterior antes de que este sea absorbido por el organismo. Se ha comprobado que las personas que incluyen suplementos de salvado presentan niveles de colesterol inferiores.

 Control del estreñimiento: La fibra contenida en el salvado de avena aumenta el peristaltismo intestinal y ablanda las heces de manera que estas son expulsadas al exterior con mayor facilidad y frecuencia, evitando el estreñimiento, una enfermedad que afecta a muchas personas adultas de la sociedad occidental por la costumbre de refinar los cereales y eliminar el salvado de los granos.

Mediante estudios comparativos se ha visto que las culturas que comen alimentos ricos en fibra poseen una cantidad mucho más elevada de deposiciones. En la India el promedio de las heces se calcula entre 300 y 500 gr diarios, con un tiempo de permanencia en el intestino de unas 30 a 35 horas. En el mundo occidental las personas conservar sus heces unos 3 días los adultos y unos 15 días los ancianos. El peso medio de estas se calcula solo en unos 100 g.

 Control de los niveles de azúcar en la sangre: El salvado de avena contiene grandes cantidades de fibra soluble. Su ingestión resulta muy adecuada para el tratamiento de la diabetes (regula los niveles de azúcar en la sangre al disminuir la absorción del mismo en el intestino).

 Reducción de algunos tipos de cánceres: Además de absorber el colesterol, el salvado de avena, tiene la capacidad de absorber grandes cantidades de toxinas que son expulsadas al exterior. Según numerosos estudios, las personas que ingieren algún suplemento de salvado tienen un índice de probabilidad menor de sufrir algunos cánceres, como el cáncer de colon, cáncer de mama, cáncer de próstata y cáncer de útero.

 Prevención y tratamiento de las hemorroides: Las hemorroides se originan generalmente por un aumento de presión sobre las venas del recto. Cuando la evacuación intestinal es dificultosa, la presión ejercida sobre los vasos sanguíneos del recto puede producir la aparición de hemorroides. Una dieta rica en fibra ayudará a ablandar las heces y hacer que su expulsión ser realice con menor esfuerzo lo que será una buena manera de prevenir las hemorroides.

 Prevención de la diverticulitis: Una ingestión adecuada de salvado puede prevenir la aparición de enfermedades digestivas como la diverticulitis. Se ha comprobado que una dieta alimentaria pobre en fibra, favorece la aparición de esta enfermedad.

Ayuda en las dietas de adelgazamiento: Los suplementos de salvado de avena pueden utilizarse para ayudar a adelgazar, dado que, al mezclarse con el agua del intestino, aumentan de volumen provocando sensación de llenado en el estómago que ayuda a disminuir el hambre. La dieta de la fibra es uno de los recursos más utilizados para rebajar algunos kilos de más.

Formas de ingerir suplementos de salvado de avena. Dosis recomendadas

Se puede ingerir salvado de avena en fragmentos secos o mediante comprimidos. Además de la avena, se pueden adquirir otros salvados como suplementos son los de trigo, y de arroz. La forma más habitual es tomar salvado crudo en fragmentos. La dosis habitual como preventivo suele ser de una cucharada diaria tomada junto con jugos, leche, yogur, papas, etc.

Existen dosis terapéuticas mucho más elevadas. Para disminuir el colesterol, por ejemplo, se recomienda tomar de 25 a 100 g diarios, lo que supera claramente la dosis diaria total de fibra recomendada que se cifra en 25 a 35 g diarios. En caso de estreñimiento se recomienda tomar 15 g diarios de la mezcla de salvado de trigo y de salvado de avena.

Precauciones con el salvado de avena

Hay que tener bien presente que el salvado de avena no constituye ningún alimento sino un suplemento nutricional, por lo que hay que ser prudentes en la cantidad de salvado que ingerimos. La ingestión de salvado en dosis excesivas puede ocasionar más problemas de salud que ventajas. Un exceso de fibra no soluble puede producir anomalías intestinales, como putrefacciones, diarrea, hinchazón de vientre, flatulencias o incluso oclusiones intestinales. Dietas excesivas en salvado pueden ser responsables de otras enfermedades más graves como síndrome de colon irritable o, como hemos visto anteriormente, déficit de minerales.

No necesitan probablemente, a no ser como medida terapéutica dirigida por un especialista, tomar suplementos de salvado de avena las personas que comen habitualmente pan integral o abundantes alimentos naturales ricos en fibra no soluble (todas las legumbres; algunas frutas, como el ananá, las chirimoyas; o algunas hortalizas o verduras como las zanahorias, las espinacas, los alcauciles, las lechugas, los tomates o las acelgas).

Es necesario ingerir junto con el salvado de avena cantidades de agua para evitar los problemas secundarios que la ingestión de este suplemento puede originar. El agua ayuda a ablandar las fibras y a facilitar su paso por el intestino. Es recomendable beber, como mínimo un par de litros de agua si se incluye este suplemento en la dieta habitual.

En caso de diverticulitis es recomendable consultar con el médico la conveniencia de tomar este suplemento. No deben ingerir salvado las personas que padezcan algún tipo de colitis, como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Chron. En caso de osteoporosis, se recomienda no tomar salvado para evitar que este suplemento inhiba la absorción del calcio.

Bebida de Avena

La leche de avena es una bebida de origen vegetal, elaborada a partir de los granos de avena.

La bebida de avena no pesa en el estómago y es fácil de digerir, ya que es pobre en proteínas. Aporta carbohidratos de fácil asimilación y grasas del tipo monoinsaturadas, que proporcionan energía duradera al organismo.

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