COLIFLOR

La coliflor (Brassica oleracea var. botrytis) es una variedad de la col (Brassica ssp). Es una planta anual o bianual de la familia de las crucíferas a la que pertenecen otras plantas tan conocidas los repollos (Brassica oleracea L), los rabanitos (Rhapanus sativus).

La coliflor, tal como la conocemos en el mercado, se caracteriza fundamentalmente por su corazón o cogollo formado por una inflorescencia constituida por numerosas flores no desarrolladas que se reúnen alrededor de un eje central. Esta inflorescencia está rodeada por una serie de hojas de color verde grisáceo con grandes nervios blanquecinos y arrugados hacia los márgenes que la protegen y le impiden el paso del sol. Esto hace que, durante esta fase de crecimiento, el cogollo presente un color blanquecino producido por la falta de clorofila, aunque podemos encontrar variedades que muestran una coloración verdosa o púrpura. Si se deja madurar, la planta produce una inflorescencia que adquiere una altura de unos 100 cm donde se originan las flores verdaderas.

El origen de la coliflor está ligado al mar Mediterráneo, concretamente a su vertiente oriental, donde se encuentran Asia Menor, Líbano y Siria como referentes históricos de esta verdura. En la actualidad existen otras hipótesis que la asocian a una única especie proveniente de la forma silvestre, introducida en esta área desde la portada atlántica europea.

Al igual que ocurre con otros alimentos, en un principio era utilizada simplemente como fármaco natural para aliviar los dolores de cabeza o la diarrea. Serían los romanos quienes comenzaron a cultivarla para su producción, comercialización y consumo. Así, debido a las innumerables conquistas durante su época imperial y al rico comercio que mantenían, la introdujeron en algunos países ribereños del Mare Nostrum.

No obstante aún pasaría algún tiempo para que las naciones punteras de Europa como Francia e Inglaterra generalizaran el cultivo de esta planta, concretamente en el siglo XVI, llegando a España durante el XVIII.

En la actualidad su consumo se encuentra extendido por prácticamente todos los rincones del globo que poseen climas templados, aunque es China el principal productor.

La coliflor contiene pequeñas cantidades de hidratos de carbono y de proteínas. Así mismo, su consumo aporta al organismo provitamina A y vitaminas B, C y E.

En minerales, es muy rica en potasio y baja en sodio, lo cual ayuda en la eliminación de líquidos; conteniendo cantidades significativas de calcio, magnesio, fósforo y hierro.

Sin duda es rica en oligoelementos, tales como el cromo, zinc, manganeso, cobre y selenio.

Pero su mejor y más apreciada cualidad es su muy alta riqueza en elementos fitoquímicos preventivos del cáncer y de prácticamente todas las enfermedades degenerativas.

Propiedades de la coliflor

Propiedades anticancerígenas de las coles y coliflores: La coliflor y los miembros de la familia de las coles, repollo, repollitos de Bruselas, col lombarda, brócoli, nabos, etc. son ricos en componentes depurativos, entre todos ellos la vitamina C, la cisteína, los carotenos, las antocianinas, la clorofila, las enzimas glutatión transferasa y quinona reductasa, así como los glucosinolatos y los isotiocianatos, fundamentalmente el sulforrafano y el isocianato. Todos ellos son componentes antioxidantes que nos protegen contra los radicales libres y las enfermedades que estos producen.

Parece ser que los elementos más importantes son los compuestos de azufre, particularmente la sinigrina, que es la que, por acción de la enzima mirosinasa, desencadena la producción de isotiocianatos. Entre estos compuestos destaca el isotiocionato alílico que es el responsable de impedir la mitosis o duplicación de las células cancerosas y la apoptosis o muerte celular programada de las células tumorales.

Se ha comprobado a través de estudios comparativos, que el uso de estos alimentos ayuda al hígado a desintoxicar el organismo eliminando aquellas toxinas que, con el tiempo, podrían desencadenar el crecimiento de células cancerosas, entre ellas los cánceres de mama, de pulmón, de estómago, de ovario, de próstata y de colon. Sería conveniente comer alguna de estas hortalizas una vez al día.

Estudios llevados a cabo en Japón y Estados Unidos demostraron como el consumo elevado de alimentos de la familia de las crucíferas inhibía el crecimiento de células cancerosas en el colon.

Igualmente se ha visto que los nórdicos tienen porcentajes más bajos de este tipo de cáncer porque incluyen en su dieta mucha coliflor, brócoli y otros tipos de coles.

Otros estudios llevados a cabo parecen demostrar que la combinación de este alimento con cúrcuma ayuda a prevenir la aparición de cánceres de próstata e incluso detener el crecimiento y la expansión del mismo en hombres que lo hayan desarrollado. Para que estas propiedades se produzcan se deben mezclar ambos ingredientes en fresco y dejar macerar durante unos 10 minutos antes de cocinar la coliflor. De esta manera se desarrollan los componentes necesarios que quedarían anulados si la cocción se realizara antes.

Otros estudios llevados a cabo en China demostraron que el consumo habitual de estos alimentos reducía en casi un 70 % la aparición de cánceres de pulmón entre personas fumadoras y casi un 40 % entre personas no fumadoras. Sin embargo, en este aspecto, la coliflor contiene menos cantidad de clorofila y betacarotenos que el resto de las coles por lo que tiene menos incidencia sobre el tratamiento de cáncer de pulmón en los fumadores.

Las propiedades antioxidantes de esta familia se consideran muy interesantes para la prevención de muchas enfermedades corporales, resultando particularmente indicadas en el cuidado de la salud de las arterias y del corazón. La coliflor está considerada como uno de los alimentos con más ácido alfa-lipoico, que es uno de los antioxidantes más potentes de esta planta. Este es un componente que, desde hace algún tiempo, fue considerado como perteneciente al grupo de la vitamina B. Sus propiedades antioxidantes han sido muy elogiadas en los últimos años.

Un alimento especialmente adecuado para los regímenes de adelgazamiento y la acumulación de líquidos en el organismo. La coliflor, al igual que el repollo, contiene muy pocas calorías ya que no tienen prácticamente grasas y muy pocos hidratos de carbono. Además presentan una elevadísima proporción de agua. Todo ello, junto con su elevada proporción de potasio, un mineral que favorece la diuresis o eliminación corporal de líquidos, la hace, junto al repollo, particularmente interesante para aquellas personas que siguen una dieta para adelgazar. La coliflor es un alimento que elimina la sensación de apetito pero que no engorda.

Igualmente interesante es el uso de estos dos alimentos en otras patologías en las que la eliminación de líquidos resulta fundamental: (retención de líquidos con aparición de edemas, obesidad, hipertensión, etc.) Por su menor contenido en sodio, el repollo posee aún más propiedades diuréticas que la coliflor.

El contenido de estos dos alimentos en fibra, resulta interesante para aumentar la sensación de saciedad, siendo al mismo tiempo muy útil para la prevención y tratamiento del estreñimiento y del colesterol, enfermedades sobre las cuales la fibra tiene un efecto positivo.

Aunque el repollo contenga bastante vitamina C y ácido fólico (vitamina B9), su contenido en ambos es algo menor que en la coliflor. Sin embargo el repollo vence a este alimento en vitamina A y vitamina E. La riqueza de la coliflor en fósforo y calcio resulta muy adecuada para la salud de los huesos y su riqueza en hierro es una aliada para prevenir o tratar la anemia.

Alimento interesante para la salud de los nervios: La coliflor y el repollo son ricos en vitamina B, un complejo de vitaminas que resultan necesarias para mantener en buenas condiciones el sistema nervioso. El repollo supera a la coliflor en vitamina B. Su elevado contenido en ácido fólico la hace particularmente interesante para aquellas personas que están sometidas a situaciones de estrés, o que se encuentran nerviosas. Comer mucha col les ayudará a relajarse y les permitirá dormir mejor.

El ácido fólico es esencial para el buen funcionamiento de nuestro organismo. A nivel celular su importancia radica en su papel en la síntesis del ADN (Ácido desoxirribonucleico o elemento de la célula que contiene y transmite los caracteres genéticos) y del ARN (necesario para la formación de las proteínas y otros procesos celulares). Así, para que las células se dupliquen de forma correcta necesitamos de la presencia de esta vitamina. El ácido fólico es igualmente importante para la salud del feto, por lo que las mujeres embarazadas deberán comer estos alimentos en abundancia.

Sin embargo, la coliflor supera al repollo en niacina o vitamina B3, una vitamina que resulta muy interesante no solamente para evitar la pelagra y mantener los nervios en buen estado, sino para reducir el colesterol, mejorar la circulación y atenuar los dolores de la artritis.

Buen aliado de los huesos: Por su contenido en boro ambos alimentos previenen la pérdida de estrógenos que ayudan a fijar el calcio en los huesos, por lo que resulta eficaz comer estos alimentos en abundancia aquellas personas que presenten osteoporosis. Tenemos que tener en cuenta, además que son hortalizas que contienen bastante calcio, especialmente el repollo que presenta más del doble que la coliflor.

¿Cómo escoger y cocinar la coliflor?

Las mejores coliflores son aquellas que tienen un corazón compacto y blanco. Si al presionar sobre ellas, están blandas o presentan manchas de color marrón es porque no son frescas, por lo que habrán perdido muchas de sus propiedades alimentarias.

Para limpiar la coliflor se introduce unos minutos en agua a la que se le ha suministrado un chorrito de vinagre. De esta manera, se eliminan los posibles bichos que pueda haber en su interior. Posteriormente, se eliminaran las hojas en caso de que no se desee cocinarlas y se limpiará la flor. Para ellos se van separando las distintas pencas y se van dejando debajo del chorro del agua. Una vez separadas, se dejaran reposar un par de minutos en agua limpia y se enjuagarán un par de veces más.

La coliflor puede comerse sola o combinada con otros alimentos. Combina muy bien con el arroz, con el queso, con las papas, con los huevos, etc. Puede cocinarse solamente la flor o corazón o también las hojas. La coliflor sola hervida, con un chorrito de aceite de oliva, resulta muy deliciosa y tiene grandes propiedades. Otras veces se puede presentar gratinada al horno, con un poco de queso o con salsa blanca. De esta manera se mejora la presentación y se elimina parte del olor, por lo que resulta especialmente interesante para los niños. Puede servirse caliente o fría, junto a otras hortalizas, verduras o legumbres.

Debemos tener en cuenta a la hora de cocinar la coliflor que este alimento, al igual que todas las hortalizas, pierde todas sus vitaminas si alargamos mucho la cocción, por eso es conveniente, en caso de cocinarla, introducirla en un recipiente con poca agua una vez ya ha empezado a hervir, no dejándolas allí más tiempo del que sea necesario. Deberíamos utilizar el caldo de hervido para preparar otras comidas, como sopas de verduras, pues en su interior se han quedado la mayor parte de los elementos nutricionales. Una manera de conservar sus propiedades alimentarias es cocinarla al microondas.

El olor fuerte que presentan todas las coles al hervirlas se debe a la gran cantidad de azufre que contienen. Para reducir el olor que producen las coles en general se debe reducir el tiempo de cocción lo máximo posible y dejar la olla abierta para que el azufre se evapore. La adición de algún condimento oloroso como el hinojo o el laurel reducen el típico olor de este alimento.

Precauciones:

Para algunos estómagos tendientes a producir meteorismo o malas digestiones no resulta tan adecuada, especialmente cuando se combina con otros alimentos grasientos o feculentos, por lo que es aconsejable consumirla combinada con otras verduras y en el almuerzo, no en la cena. Sin embargo, dentro de todas las coles, la coliflor es la que se digiere mejor.

Aunque la coliflor es un alimento muy interesante, comida en exceso puede inhibir la absorción del hierro. La coliflor, como el resto de las coles, está incluida dentro de los alimentos bociogénicos, es decir que su uso inhibe la absorción del yodo por lo que puede ser perjudicial para las personas que tienen deficiencia de yodo que se manifiesta en forma de hipotiroidismo.

La coliflor, como el resto de las coles, tiene una gran capacidad para absorber del suelo las purinas que se transforman en ácido úrico en el organismo. Una ingesta elevada de este alimento podría ser perjudicial para las personas que tienen problemas en los riñones o que tengan poca capacidad para eliminar este componente (demasiado ácido úrico o gota).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s