DAMASCO

El damasco, Prunus armeniaca, es un árbol frutal muy conocido en diversos países. Su nombre común varía mucho de región en región, otros nombres con los que se le conoce es pavía, albaricoquero, damasco y en México se le conoce como chabacano.

Se trata de un árbol originario de Asia Central, pero se le puede encontrar fácilmente en cultivos alrededor de todo el mundo. El árbol fue llevado de Asia Central a Europa cerca del 400 A.C. y posteriormente se llevó a muchos otros países por los romanos y después los árabes.

Las primeras referencias de esta fruta aparecen dos milenios antes de nuestra Era. Su trayectoria hacia Europa fue desde China a la India, de allí a Persia y de ésta a Europa. Existe una leyenda que dice el damasco llegó a Grecia con motivo de las campañas de Alejandro, griegos y romanos apreciaron esta fruta, aunque su impulso llegó de la mano de los árabes. Después los españoles lo llevaron a América donde se aclimató perfectamente en las zonas de clima templado.

Su nombre refleja el carácter estival de la fruta, ya que su árbol solo florece a principios de esta temporada. El nombre damasco que se la da en diferentes áreas de Sudamérica y al sur de España se debe a la relación de esta fruta con la ciudad Siria de Damasco. De igual forma en México y Centroamérica se le denomina chabacano. Al sur de España, en la provincia de Cádiz; la ciudad de Bornos es reconocida por la calidad de estas frutas. No obstante la mayor producción de damascos secos del mundo se encuentra en Turquía.

Las flores del damasco son de color blanco y ligeramente rosas, pequeñas y se agrupan en muchos racimos alrededor de todas sus ramas. Su floración se da durante la primavera y posteriormente se obtienen sus frutos los cuales son muy semejantes a los duraznos.

Es una fruta redondeada de forma similar al durazno de color amarillo anaranjado similar al ocre. Su textura aterciopelada y sabor dulce la hacen muy agradable para consumir, posee un carozo de forma almendrada y textura lisa.

Tiene un poder energético bajo, por lo que resulta muy recomendable en dietas de adelgazamiento. Por su riqueza en sales minerales alcalinizantes, se le considera un alimento alcalinizante, destacando su bajo contenido en sodio y riqueza en potasio. Contiene varios oligoelementos minerales de gran importancia para el organismo, como el manganeso, el flúor, el cobalto y el boro. El Dr. Valnet destaca la propiedad equilibrante del damasco sobre el sistema nervioso; está acción se atribuye a su riqueza en los oligoelementos antes mencionados.

También es rico en azúcares (fructosa y glucosa).

En los damascos desecados (orejones) las proteínas alcanzan un valor importante, al igual que el hierro, es uno de sus principales minerales. Sin embargo, su componente más notable, tanto frescos como secos, es el betacaroteno o provitamina A, al cual se deben la mayor parte de sus propiedades medicinales.

 

Propiedades alimentarias del damasco

La solución contra el cáncer

El aceite de semilla de damasco se ha utilizado tradicionalmente para la curación de los tumores. Con este aceite se frotaban los tumores para rebajarlos o neutralizar su crecimiento. Este tipo de tratamiento fue muy utilizado en Inglaterra hasta finales del siglo XVII.

En la actualidad, del corazón del carozo del damasco y otras rosáceas, especialmente de las almendras amargas, de los duraznos, o de las cerezas, se obtiene el laetrile o vitamina B17, un medicamento para el tratamiento del cáncer. Esta vitamina fue descubierta en 1950 por Ernest Krebs, Jr. que afirmó que el cáncer constituye una enfermedad causada por la deficiencia de la vitamina B17.

Según Edward Griffin, tal como propone en sus libros “Un mundo sin cáncer” y “Vivos y en buena Salud”. Esta deficiencia resulta paliada con la administración del laetrile. Sin embargo, según este autor, la administración de este medicamento ha resultado prohibida por motivos económicos, dado que se trata de una droga demasiado fácil de obtener y que no puede ser patentada.

A pesar de la prohibición, en muchos países se sigue administrando. Así, por ejemplo, en Estados Unidos fue prohibido en 1980 por el Instituto Nacional del Cáncer y, como puede ser administrado en México, muchos pacientes terminales recurren a esta última solución viajando al país vecino. Entre los defensores de la aplicación del laetril se encuentra Ralph Moss, autor de numerosos libros sobre el tema.

Las propiedades antioxidantes de los damascos quedaron reseñadas en el estudio que se llevó a cabo en la comunidad de los Hunza. Se trata de un pueblo indígena situado en una remota región del Himalaya. La dieta de esta comunidad es exclusivamente vegetariana y se centra especialmente en el damasco.

Los estudios llevados a cabo por los doctores Paul D. White and Dr. Edward G. Toomey demostraron que aquellas personas contraen muchas menos enfermedades y las expectativas de vida son mucho más prolongadas. Vieron cómo aquellas personas podían vivir fácilmente y con una buena salud entre los 90 y 110 años, que a una edad tan avanzada no presentaban enfermedades del aparato circulatorio y que su vista era perfecta. Eran capaces de realizar grandes esfuerzos a una edad muy avanzada a pesar de que solo consumían un número muy limitado de calorías. (Unas 1900 diarias).

Posiblemente otros factores además del consumo de esta fruta influyen en su calidad de vida (dieta estricta, falta de estrés, falta de contaminación, etc.) pero, sin duda alguna, el hecho que los damascos sean el alimento que consuman más también debe influir en su salud. Lo cierto es que así lo consideran los Hunza puesto que el nivel económico de una persona lo miden por el número de damasqueros que poseen. Comen esta fruta fresca en abundancia en la época de producción, secan los excedentes al sol para consumirlos a lo largo del año. Incluso realizan helados con damasco y nieve. Las semillas son molidas y prensadas para extraer el aceite que utilizan para comer, para sus lámparas o como cosmético.

La razón de mantener a las personas más jóvenes y fuertes durante más tiempo se debe a las propiedades antioxidantes de esta fruta.

Los damascos poseen una cantidad elevadísima de vitamina A en forma de betacarotenos. Los betacarotenos son los que le dan la coloración amarilla tan característica a esta fruta, tal como lo hacen con otras plantas muy abundantes en este componente, como las calabazas, las papayas o las zanahorias. Tres piezas de esta fruta proporcionan la mitad de lo que un adulto necesita diariamente. Estos componentes actúan en el organismo como depurativos al neutralizar la influencia negativa de los radicales libres responsables del envejecimiento celular.

Lo que no admite duda es la capacidad de los betacarotenos en prevenir la degeneración de las células de la retina y conseguir mantener alejadas una serie de enfermedades de la vista. Comer habitualmente damascos, zanahorias o calabaza, por ejemplo, es la mejor manera de evitar enfermedades como la ceguera nocturna, o la pérdida de visión.

Los damascos, al igual que las ciruelas o los duraznos, poseen un contenido muy elevado en hierro. Este hecho fue conocido desde la antigüedad en China pues este alimento era aconsejado por los médicos a las personas que se encontraban débiles y con un color blanquecino en la piel, síntomas característicos de falta de hierro propios de lo que posteriormente se conoció como anemia ferropénica, o anemia por falta de hierro. 100 gr. de damascos frescos poseen la mitad de hierro que 100 gr. de carne de cerdo, sin grasa y sin colesterol. Pero son los damascos secos u orejones los que poseen una riqueza extremada en este mineral. 100 gr. de damascos secos poseen más del doble de hierro que la misma cantidad de filete de ternera.

Comer damascos en abundancia puede ser muy útil para aquellas personas que tengan problemas de niveles bajos de hierro, bien por anemia u otras causas, como aquellas mujeres que presenten un sangrado abundante durante la menstruación, o fuera de ella (metrorragia) personas que tienen tendencia a sufrir hemorragias nasales, etc.

Además de hierro, los damascos, especialmente los damascos secos, son muy ricos en potasio. El potasio puede ayudar a controlar la retención de líquidos en el organismo por lo que es muy adecuado tanto en las personas que sufren esta dolencia como en aquellas que quieren controlar el peso. Unos damascos frescos entre comidas pueden suprimir la sensación de hambre, sin aportar muchas calorías y con hidratos de carbono en forma de azúcares muy saludables que van incorporándose al organismo de una manera gradual para mantenernos saciados. Su alto contenido en fibra puede ayudarnos en la misma dirección y, al mismo tiempo actúan de laxantes suaves, ayudándonos en casos de estreñimiento.

El potasio resulta muy conveniente para controlar la hipertensión. Se ha demostrado que aquellas personas que tienen los niveles bajos de este mineral suelen presentar niveles altos de tensión arterial. Igualmente útil les resultara comer esta fruta a aquellas personas que tengan tendencia a sufrir de calambres en las piernas.

En cuanto a las vitaminas, además de su extremada riqueza en vitamina A, son muy ricos en vitamina B3 o niacina, la vitamina ideal para mantener el sistema nervioso en buenas condiciones, así como la reducción del colesterol, o el tratamiento de la artritis.

La goma exudada por el tronco de este árbol es rica en mucílagos que, según Pío Font Quer, en su Dioscórides renovado pueden aprovecharse para la fabricación de una bebida con propiedades antitusivas. Según este autor esta sería la fórmula:

– Picar en un mortero 50 almendras dulces y 6 almendras amargas. Añadir 6 cucharadas soperas de azúcar y remover bien añadiendo agua hasta que se forme una masa compacta. Colar el agua. Añadir 5 gr. de goma de damasco. (La dosis en adultos es una cucharada sopera cada dos horas y en más jóvenes 1 cucharadita de café. El mismo autor hace constar el peligro de este tratamiento y la necesidad de no superar la dosis por el contenido en amigdalina de las almendras amargas).

A pesar de la posibilidad de utilizar este tratamiento es más prudente utilizar otros preparados naturales más seguros para el tratamiento de la tos.

Los damascos se utilizan en cosmética para elaborar mascarillas, para el tratamiento de las anomalías de la piel, especialmente en lo que se refiere al cuidado del cutis. Su capacidad para nutrir la piel de vitamina A y para proporcionar numerosos minerales, lo hace muy adecuado en el cuidado de las pieles de la cara que necesitan una alimentación extra. Con ello consigue proteger el cutis contra la aparición de las arrugas y blanquear aquellos rostros provistos de manchas en la cara causadas por el sol o por la edad.

Propiedades medicinales del damasco

Emoliente para la piel: Su aceite aplicado de forma directa sobre la piel funciona como un efectivo hidratante y emoliente, similar al aceite de almendras.

Enfermedades respiratorias: En la medicina asiática, el consumo regular de damascos para personas que padecen de estas enfermedades se considera como un efectivo antiséptico.

Tos y estreñimiento: Consumir las semillas en infusión o molidas en un mortero y mezcladas con otro tipo de bebida. Su alto contenido de vitamina A contribuye al alivio de las enfermedades oculares.

Para combatir las molestias ocasionadas por las hemorroides y disminuir la inflamación de las mismas se recomiendo tomar baños de asiento del cocimiento hecho con 100 gramos de damasco en un litro de agua. También se recomienda el constante consumo de uva, melón, arándano, naranja para complementar dicho tratamiento.

Para las cataratas y terigios (crecimiento anormal por inflamación de tejido de la conjuntiva): Será necesario endulzar 4 damascos con 4 cucharadas de miel de abejas y 1 de polen. Se deben consumir por un período no mayor de 15 días dos horas antes del desayuno.

Para regenerar células muertas: Comer de 3 a 5 damascos frescos, añadiendo una cucharada de polen y dos de miel de abejas. Consumir dos horas antes del desayuno por 15 días.

Para la anemia: Consumir 3 o 5 damascos diarios durante diez días.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s