HIGO

El higo es el fruto de la higuera (Ficus carica), una planta originaria de Asia, la cual se ha cultivado con éxito en algunas zonas de América del Sur y el mediterráneo. La higuera prefiere los terrenos húmedos, en especial aquellos que retienen agua para los tiempos de sequía, por lo cual no es difícil encontrarla creciendo de manera silvestre bajo puentes, a orillas de los caminos o incluso cerca a los drenajes.

La Biblia nos habla que el primer árbol del Edén fue el de higo y las culturas Mesopotámicas (la más antigua de la humanidad) la denominan como el árbol del conocimiento, los Vedas la denomina como “flor de la mujer o flor del placer sexual”. En España y también en Cataluña, se utiliza la palabra “higo” en castellano, y “figa” en catalán para expresar el tema del sexo femenino…en plan popular, claro está. En castellano el árbol es la higuera y  en catalán es la  figuera.

No es propiamente un fruto, sino una infrutescencia, lo que quiere decir que se modifica a partir de una inflorescencia. Las flores del higo no se ven, pues estas están ocultas en un sicono o cabeza.

Se han descubiertos higos fosilizados en el valle del Jordán que datan de 12.000 años antes de Cristo, al parecer estos alimentos se adelantaron en más de 1.000 años a los cereales (cebada, trigo, etc.). La Abundancia y la Iniciación sexual son símbolos relacionados con el higo, la savia blanca que aflora al ser cortada, lo relacionan con la leche materna y el esperma, por lo tanto es una “fruta” femenina y masculina. Las mujeres en el África usan esta savia blanca para elaborar ungüentos contra la esterilidad y favorecer la lactancia. Los numerosos granos que contiene significan la unidad y universalidad del conocimiento del hombre.

Rómulo y Remo, míticos fundadores de Roma, fueron amamantados por una loba, este amamantamiento se realiza bajo la sombra de una higuera. Cayo Plinio Cecilio Segundo (29 D.C), más conocido como Plinio el Viejo, (Botánico romano) manifiesta que el higo es el árbol sagrado.

Cuenta que Siddhartha Gautama (Buda), cuando se encontraba bajo la sombra de una higuera tuvo una revelación que lo encaminó a fundar el Budismo.

Hace unos 2.000 años vivió el Rey Mithridates de Pontus en una región del mar Negro que hoy pertenece a Turquía, era ambicioso, déspota, por lo que tenía muchos enemigos que pretendían envenenarle. Pero él, desarrolló una estrategia que, según la leyenda, le dio buenos resultados. En forma mantenida ingería pequeñas dosis de los venenos más conocidos, con el objeto de ir adquiriendo una inmunidad y estos venenos los comía acompañados de higos en la creencia que: “le daba vida”.

En los principios de los Juegos Olímpicos, los atletas ganadores eran coronados con hojas de higo y como premio les entregaban higos para comer. Esta planta en la antigua Grecia era símbolo de honor y vigorosidad. También se encuentra presente en la mitología griega. Cuando se dio la guerra de los titanes, Zeus perseguía a Gea y a su hijo Syzeus, cuando la estaba por alcanzar, Gea se trasformó en una higuera, pasando desapercibida, de este mito, la antigua ciudad de Sikea (significa higo en griego antiguo) toma su nombre.

Antiguos grabados griegos presentan a la diosa Deméter (Diosa madre o diosa de la agricultura) sexuada con higo cortado por la mitad.

Entre los Helenos, la fiesta de Dionysius (Baco) los guerreros portaban un falo tallado de la madera del higo, mientras las jóvenes se adornaban con higos cortados en forma longitudinal. Caton “El Viejo” utilizó un higo para destruir Cartago.

En la India el higo es árbol sagrado, Buda lo tiene en su famoso “balete”, representando fuerza y vida, ejes del mundo donde viven los genios, representando el conocimiento adquirido tras la meditación. La bella Cleopatra no se escapa de la historia del Higo, ya que ella fue envenenada por una serpiente aspid que llegó en un canasto con higos.

En la Edad Media como el costo del azúcar era alto, los nobles para la fiesta de cuaresma asaban higos con una hoja de laurel y esta receta tomaba el nombre de “tailliz de cuaresma”, era una especie de pudding.

En  Bolivia se cuenta que el mítico guerrillero Ernesto Che Guevara murió un 8 de Octubre de 1967 y lo mataron sobre una peña, muchos afirman que en ese lugar apareció una higuera que hasta nuestros días está sembrada y es punto de peregrinación de muchos turistas, esa quebrada antes llamada Yuro, hoy se llama “La higuera”.

En Mallorca, donde la agricultura siempre ha sido una de sus puntos fundamentales para su supervivencia, el higo también tenía una importante función, alimentar a la población y a los animales, pero, además, también formaba parte de un estatus, este se medía por la cantidad de pan de higo que tenían las familias, a más pan de higo, más estatus social y viceversa. El pan de higo, que todavía se  hace, está elaborado con los higos secos prensados con almendras en su interior, algunos también le añadían semillas de hinojo. Como alimento era muy importante, pues en cualquier época del año era un imprescindible alimento con una fuente muy fuerte de calorías para poder afrontar los duros trabajos del campo.

Al Perú, llega el higo en 1532, Pizarro ordenó que cada familia pudiera sembrar una higuera, sus manos sembraron el primer árbol en Lima, y este fue una higuera.

Los sacerdotes católicos cuando construyen un Convento siempre sembraban una higuera, esto es asimilado por los antiguos peruanos y en muchos pueblos perdidos de nuestro Ande lo empezaron a llamar “El árbol de Dios”, también le dieron la fama de que dicha higuera ahuyentaba a los malos espíritus y atraía la fortuna.

A nivel mundial, los principales países productores son: España, Italia, Grecia, Turquía, Israel, Francia, EEUU, Brasil.

El árbol de higos es monoico, con un tronco de corteza gris y rugosa que alcanza los 8 metros de altura, mientras que las hojas se caracterizan por crecer alternas, pecioladas y segregar un látex de color blanco. Las flores son axilares, poseen un receptáculo alargado en forma de botella y solo son polinizadas por una mosca en especial, el fruto se encuentra ubicado dentro del receptáculo floral, se trata de un aquenio con numerosas semillas. Algunas higueras producen dos cosechas (bíferas): una de brevas en primavera y otra de higos en otoño; mientras que las higueras comunes sólo dan una cosecha de higos en otoño. Por cierto, los higos no son considerados frutos por ser infrutescencias (la flor fecundada).

Las brevas suelen ser más grandes y menos dulces que los higos y tienen una forma que recuerda a la pera.

Algunos higos tienen un color verdoso claro y otros son negros o amoratados.

Su piel puede ser verde, blanca o morada pero, para saber distinguir si está en su punto de madurez, popularmente se dice que, debe tener el cuello del ahorcado, ropa de pobre y ojo de viuda. Esto quiere decir que el rabo del fruto debe estar seco, la piel arrugada y al abrirlo debe desprender una lágrima de almíbar.

El árbol de higo, posee dentro de su composición una gran variedad de aminoácidos, en donde destacan la alanina, arginina, cistina, lisina y fenilalanina. El higo, también conocido como higuera o brevera, ya que algunos individuos desarrollan dos tipos de fruto: el higo y la breva, tiene como parte de sus componentes a un grupo importante de sales minerales. Las que más se destacan, ya sea por la abundancia que presentan o por la importancia en la dieta son el potasio, el magnesio y el calcio.

El árbol de la higuera presenta una gran cantidad de ácidos, como el  málico y oleico (omega-9), estos se encuentran tanto en los frutos como en los componentes arbóreos de la higuera.

Los higos, al igual que las brevas, poseen una importante cantidad de vitaminas, principalmente de la vitamina C (ácido ascórbico) y vitamina A.

El árbol del higo presenta unas sustancias denominadas furocomarinas dentro de sus componentes. Estas se concentran principalmente en la savia de la higuera. Las furocomarinas pueden resultar tóxicas si es que son ingeridas y provocar irritaciones o reacciones alérgicas al contacto con la piel, especialmente a las personas más sensibles a estas sustancias.

Propiedades del higo

A nivel digestivo el higo o la breva prestan grandes beneficios, pues es tónico general, posee cualidades nutritivas y energéticas. Es útil en casos de estreñimiento, especialmente el higo maduro, pues posee cualidades como laxante. El higo contiene una sustancia llamada cradina, la cual aumenta el peristaltismo intestinal, acelerando la eliminación del exceso de grasa obtenida a través de la alimentación.

Las fibras del higo ayudan no sólo a combatir el estreñimiento (3 higos secos tienen 5 gramos de fibra), sino también a bajar el colesterol malo o LDL  e incluso contribuyen a reducir las posibilidades de desarrollar un cáncer de colon.  Esto es así, ya que, según estudios, cuando la fibra viaja a través del aparato digestivo va arrastrando consigo el colesterol y lo conduce fuera del cuerpo.

El látex que segregan las hojas es rico en ficina, la cual es digestiva y se recomienda en casos de indigestión o tránsito lento, estimulando los procesos digestivos de las comidas que contienen grandes cantidades de proteínas.

Una receta casera muy práctica para combatir la tos ferina es tomar 20 gramos de polvo de higo y hervirlos en medio litro de agua. Esta preparación deberá ser repartida para tomar cuatro veces al día.

La ficina del higo, al igual que en la ananá y la papaya, es ideal para disminuir la inflamación de tejidos blandos, por lo cual se recomienda en casos de reumatismo, problemas en los ligamentos o la artritis.

Por vía externa es aconsejable aplicar a manera de cataplasma las hojas o los higos sobre las úlceras. El látex también sirve para eliminar callosidades de la piel y verrugas. Se debe aplicar este líquido en la verruga por al menos 10 días.

Para sacar la materia de las llagas es necesario poner 4 brevas en un recipiente pequeño que tenga tapa y se pueda llevar al horno, agregar leche hasta cubrir las brevas y dejarlo en el horno por una hora en una temperatura de 159º aproximadamente. Luego de ese tiempo las frutas absorberán la leche y se deberán cortar a la mitad para aplicar directamente sobre las llagas.

Entre algunos de los usos más populares de esta planta está el de consumirla luego de los 30 años para prevenir la osteoporosis, también se dice que actúa como dilatador en el momento del parto y para combatir trastornos ginecológicos como la amenorrea y la dismenorrea.

Un método sencillo y práctico de desintoxicar el organismo es consumir entre 1 y dos kilos de higos dos veces por semana, ello dependiendo de la tolerancia hacia la fruta y el apetito.

Para mantener unos riñones saludables el consumo de los higos es recomendado, también es posible destacar que por su alto contenido vitamínico presenta grandes beneficios como relajante y contra el estrés.

Los higos secos contienen gran cantidad de calcio que ayuda a calmar la mente y mitigan los estados de estrés, pero es necesario tomar en cuenta que son más calóricas que los frescos.

Para aliviar los dolores de garganta es recomendable hervir en dos tazas de agua 3 brevas picadas, se dejan a fuego lento por cinco minutos, luego se retiran y se tapa para dejar enfriar la mezcla. Se toma media taza de esta sustancia cada cuatro horas.

Para disminuir la irritación en los pulmones: Se deben cocinar a fuego lento 5 brevas en dos tazas de agua, dejar que hierva y luego dejar enfriar en un lugar fresco y tapadas. Deberá tomar esta bebida cada cuatro horas para tener un pronto alivio.

La higuera se cultiva principalmente por el valor nutritivo de sus frutos, que presentan un agradable y dulce sabor. Se consumen generalmente frescos, crudos y sin pelar; pero en Europa y en el Medio Oriente los deshidratan y producen los “higos pasas” lo cual permite su conservación por largo tiempo, sin perder su sabor y calidad, así como su exportación.

Las frutas enteras a veces se confitan comercialmente; y en Europa, Asia occidental, África del Norte y California la conservación y el secado de los higos son industrias de gran impacto económico. En algunas regiones los higos secos no aptos para su uso como fruta los tuestan y muelen como sustituto del café; y en los países mediterráneos, los de baja calidad los convierten en un extracto alcohólico que usan como aditivo para licores y tabaco.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s